
Locura total en el final de la Supercopa Internacional. En el último minuto, Estudiantes fue con todo en busca del descuento y hasta Fernando Muslera fue a cabecear el córner. Central despejó, salió disparado de contra y Julián Fernández marcó un golazo para el 3-1, pero inmediatamente después se desató una pelea entre los jugadores que obligó a frenar el partido, todavía sin el pitazo final de Darío Herrera. El cierre quedó completamente condicionado por los empujones, golpes y corridas entre ambos equipos.
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