Definen al ganador del gasoducto clave para exportar GNL desde Vaca Muerta
Un importante grupo de empresas le ganó a Techint en la pulseada por exportar gas natural licuado desde Vaca Muerta al mundo.
La adjudicación de la licitación que permitirá construir el gasoducto que partirá desde Vaca Muerta al Golfo San Matías para exportar gas natural licuado (GNL) será la unión transitoria de empresas (UTE) integrada por la argentina Victor Contreras y la italiana Sicim.
En este sentido, resultó ganadora de la licitación la sociedad entre Pan American Energy (PAE), YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG para desarrollar la obra civil del proyecto de Southern Energy (SESA), joint venture que iniciará las exportaciones argentinas de GNL a mediados de 2027.

Cómo fue la adjudicación
La UTE ganadora superó a la propuesta de Techint Ingeniería y Construcción y Sacde que presentó una oferta US$80 millones menos competitiva. La ganadora fue de US$530 millones.
Además, la empresa patagónica Oilfield Production Services (OPS) resultó ser quien instalará la planta compresora del gasoducto.
En la licitación se definieron cuatro renglones. Los tres primeros abarcaron la construcción de un gasoducto de 471 kilómetros de longitud y 36 pulgadas de diámetro, destinado a transportar gas desde Tratayén (Neuquén) hasta la costa de Río Negro. Este ducto deberá contar con una capacidad de 27 millones de metros cúbicos diarios (m³/d).
El cuarto renglón contempló la instalación de una planta compresora intermedia, ubicada en el kilómetro 80, en la provincia de Río Negro, con una potencia de 46.000 caballos de fuerza (hp).

En la disputa por el gasoducto participaron el consorcio adjudicatario, integrado por Techint y Sacde; la UTE conformada por Contreras, Bonatti y Pumpco; y, de manera individual, las empresas OPS y la firma nacional BTU.
La historia de la UTE ganadora
PAE constituyó SESA en julio de 2024. En ese momento, el proyecto surgió con el objetivo de contratar a Golar un buque licuefactor, el Hilli Episeyo. En pocos meses se incorporaron YPF (con el 25% de participación), Pampa Energía (20%) y Harbour Energy (15%), mientras que Golar conservó su 10% inicial.
La entrada de YPF permitió asegurar un segundo buque, el Mark II. Los socios aprobaron la decisión de inversión en agosto, lo que implicará una inversión de US$15.000 millones y una capacidad total de producción de 6 millones de toneladas anuales (MTPA).
A comienzos de marzo, Southern Energy cerró con la comercializadora alemana SEFE un contrato de suministro por 2 MTPA durante ocho años, a partir de 2027. Este volumen representará el 80% de la producción del Hilli Episeyo, que tendrá una capacidad de 2,5 MTPA y requirió una inversión de US$6.878 millones. En julio, el Gobierno aprobó el RIGI para este primer buque.
Víctor Contreras es una empresa constructora argentina creada en 1966. Se originó como una separación de Contreras Hermanos, hoy conocida simplemente como Contreras, una firma patagónica con una presencia destacada durante las administraciones kirchneristas y que, en la licitación de este gasoducto, también participó mediante una UTE junto a la estadounidense Pumpco, considerada la mayor constructora de oleoductos de su país, y Bonatti, compañía italiana con 78 años de trayectoria y 8.500 empleados distribuidos en 13 países.

La adjudicataria, Víctor Contreras, ha ejecutado más de 100 oleoductos y gasoductos que suman más de 6.000 kilómetros, de acuerdo con la información publicada en su sitio web.
Su socia en la UTE, Sicim, fue fundada en 1962 como contratista del extinto grupo italiano Agip, absorbido en 2013 por Eni. Actualmente emplea a unas 11.000 personas y opera en 26 países. En Sudamérica tiene presencia en Colombia, Guyana, Perú y Chile. Ha instalado más de 20.000 kilómetros de gasoductos y colocado más de 100.000 toneladas entre sistemas y estructuras de acero.
Las claves del triunfo de la UTE de Contreras
Según explican conocedores del proceso, la licitación se llevó a cabo mediante una plataforma digital, lo que, de acuerdo con los organizadores, permitió asegurar la transparencia y la trazabilidad de todo el procedimiento.
Todas las ofertas, según aclaran, superaron la instancia de evaluación técnica, por lo que la definición se resolvió en función de las propuestas económicas, las cuales fueron abiertas ante la presencia de un escribano público.
La UTE Víctor Contreras–Sicim se quedó con la adjudicación de la obra para los tres tramos del ducto, luego de haber presentado la oferta más conveniente en términos de precio y las mejores condiciones generales. Entre ellas, se destacó una mayor flexibilidad de pago, ya que no solicitó anticipo. Asimismo, garantizó la ejecución del proyecto conforme al uso para el que fue diseñado (“fit for purpose”, en la jerga técnica) y ofreció una mejor garantía de cumplimiento contractual mediante reaseguros.
“Son aspectos clave en un proyecto de esta magnitud, donde la estructura de costos es muy ajustada”, señalan fuentes del sector.
Por otra parte, en la licitación para la construcción de la planta compresora participaron OPS, Sacde, Pecom (del grupo Pérez Companc), BTU y Contreras. En este caso, la adjudicación también se definió por la propuesta más competitiva, con mejores condiciones de garantía y esquema de pagos.

















