
Hay lugares que parecen haber quedado a salvo del ruido y del paso acelerado del tiempo. Pardo, un pequeño pueblo rural del partido bonaerense de Las Flores, es uno de ellos. Allí todavía es posible caminar entre calles arboladas, escuchar historias transmitidas durante generaciones y descubrir los escenarios que frecuentaron Adolfo Bioy Casares, Silvina Ocampo y Jorge Luis Borges.
El paraje, de aproximadamente 200 habitantes, se prepara para festejar sus 150 años. La celebración se realizará el sábado 19 y el domingo 20 de septiembre de 2026 en la Plazoleta Pablo Lámaro, ubicada dentro del predio de la estación donde funciona el Museo y Biblioteca Adolfo Bioy Casares.
Pero Pardo no es solamente un destino para escapar de la ciudad. También es un verdadero territorio literario, un rincón de la llanura bonaerense en el que algunas de las figuras más importantes de la cultura nacional encontraron tiempo para conversar, imaginar y escribir.
El lugar donde Borges y Bioy Casares fortalecieron su amistad
La historia de Pardo está inevitablemente relacionada con la familia Bioy. En la zona se encontraba la histórica estancia Rincón Viejo, propiedad familiar donde Adolfo Bioy Casares pasó largas temporadas durante su juventud.
Con el tiempo, el escritor regresó acompañado por su esposa, Silvina Ocampo, y por su gran amigo Jorge Luis Borges. Los tres encontraron en ese paisaje de campo un refugio alejado de las obligaciones de Buenos Aires.

Durante la década de 1930, Borges y Bioy consolidaron allí una extraordinaria complicidad intelectual. Una de sus primeras colaboraciones fue un curioso folleto publicitario dedicado a las virtudes de la leche cuajada de La Martona, la empresa láctea fundada por Vicente Casares, tío de Bioy.
Aquel trabajo anticipó una sociedad literaria mucho más ambiciosa. Ambos autores publicaron obras en conjunto bajo seudónimos como Honorio Bustos Domecq y Benito Suárez Lynch. En 1942 apareció Seis problemas para don Isidro Parodi, una colección de cuentos policiales en la que un hombre resolvía misterios desde una celda.
El antiguo teléfono que se convirtió en leyenda
Entre las historias más entrañables aparece la del viejo almacén de ramos generales ubicado frente a la estación. Entre las décadas de 1940 y 1950, el comercio tenía uno de los pocos teléfonos disponibles para comunicarse con la Ciudad de Buenos Aires.

Las llamadas no eran inmediatas. Había que solicitarlas a una operadora y esperar hasta que se estableciera la conexión. Según la memoria local, Borges y Bioy aprovechaban esas demoras para conversar, tomar alguna infusión y compartir ocurrencias con la familia Lámaro.
Resulta sencillo imaginar aquella escena: una mesa pequeña, hojas, lápices y dos escritores riéndose mientras aguardaban una voz del otro lado de la línea. Nadie puede asegurar qué ideas nacieron durante esas esperas, pero el relato continúa vivo porque resume la esencia de Pardo: un lugar donde todavía existía tiempo para conversar y crear.
Un pueblo que creció alrededor del ferrocarril
Como sucedió con numerosas localidades bonaerenses, Pardo se desarrolló alrededor del ferrocarril. La estación formó parte del recorrido del Ferrocarril del Sud y recibió su nombre en homenaje a Lino Pardo, un hacendado que cedió tierras para el paso de las vías.

La llegada del tren durante el siglo XIX impulsó la aparición de viviendas, comercios y espacios de encuentro. Hoy, la antigua estación alberga el Museo y Biblioteca Adolfo Bioy Casares, donde se conservan fotografías, documentos, libros y objetos relacionados con el pasado ferroviario y literario del pueblo.
En ese mismo espacio se desarrolla “Lecturas en el Andén”, una propuesta que permite elegir un libro, leerlo junto a las vías, llevarlo a casa o dejar otro ejemplar para los próximos visitantes.
Calles con nombres de árboles y una memoria viva
Pardo puede recorrerse a pie en poco tiempo, pero cada esquina guarda una historia. Sus calles llevan nombres como Los Pinos, Las Acacias, Los Plátanos, Las Palmeras y Los Cipreses.

La elección fue impulsada por la profesora Nora Genaro, una figura fundamental para conservar la memoria de la comunidad. Genaro investigó la historia de Pardo y de otros parajes de Las Flores. Además, escribió un libro sobre el Club Unión Deportiva, fundado en 1920, a partir del análisis de actas y documentos originales.
El club fue decisivo para la vida social del pueblo. Durante décadas recibió bailes, obras teatrales, peñas, remates, corsos y torneos de fútbol, convirtiéndose en un verdadero punto de encuentro para las familias de la zona.
Qué visitar durante una escapada a Pardo
Uno de los lugares más representativos es la capilla Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, construida en 1892 y vinculada con Juan Bautista Bioy, abuelo del autor de La invención de Morel.
También se pueden recorrer el museo de la estación, los antiguos almacenes, el Club Unión Deportiva y el Puente de Hierro sobre el Canal 11. La propuesta se completa con casas de campo, cabañas, emprendimientos gastronómicos y experiencias relacionadas con la sustentabilidad.
Por su tranquilidad y contacto con la naturaleza, Pardo se consolidó como un destino de turismo rural, comunitario y slow, ideal para caminar sin apuro, conversar con los vecinos y redescubrir costumbres que parecen olvidadas en las grandes ciudades.
Una fiesta para celebrar 150 años de historia
El festejo central será el 19 y 20 de septiembre de 2026, con epicentro en la Plazoleta Pablo Lámaro y el predio de la antigua estación. La celebración incluirá música, feria, desfile, juegos campestres y actividades para toda la familia.
Ubicado cerca del kilómetro 223 de la Ruta Nacional 3 y a unos 40 kilómetros de la ciudad de Las Flores, Pardo espera recibir visitantes para compartir su aniversario.
Quizás ese sea el verdadero secreto del pueblo que Bioy Casares consideraba uno de los lugares más bellos del mundo. Pardo no necesita grandes monumentos para sorprender. Le alcanzan una estación, un antiguo teléfono, unas pocas calles y la memoria de dos amigos que encontraron allí el escenario perfecto para imaginar historias.





















