Arquitectura de montaña y arte contemporáneo; los secretos de diseño de la imponente residencia de Eduardo y Elina Costantini

El proyecto inmobiliario se implanta sobre una superficie de cuatro hectáreas en el exclusivo barrio cerrado La Isla.

Elina y Eduardo Costantini. Foto: Instagram / elina costantini, eduardocostantini
Elina y Eduardo Costantini. Foto: Instagram / elina costantini, eduardocostantini
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La residencia familiar del empresario Eduardo Costantini y su esposa Elina en el complejo Nordelta representa un exponente singular de la arquitectura contemporánea de alta gama en la provincia de Buenos Aires. El proyecto inmobiliario se implanta sobre una superficie de cuatro hectáreas en el exclusivo barrio cerrado La Isla y la planificación de la obra prioriza la calidad espacial y la discreción constructiva por encima de los criterios tradicionales de exhibición patrimonial.

Los materiales nobles y las texturas rústicas definen la fisonomía exterior de una estructura inspirada en las viviendas de las zonas montañosas. Los muros principales combinan revestimientos de piedra natural con cubiertas inclinadas para lograr una inserción armónica en el entorno del Partido de Tigre y por este motivo es que la paleta de colores terrosos unifica los límites visuales entre las áreas cubiertas y el parque que rodea la propiedad.

La vegetación autóctona cumple un rol fundamental en la transición espacial entre el interior de la vivienda y los sectores de esparcimiento al aire libre. Los diseñadores del paisaje utilizaron la amplitud del lote para estructurar jardines y arboledas que funcionan como una prolongación natural de las salas de estar.

Eduardo y Elina Costantini
Eduardo y Elina Costantini Foto: Diario Río Negro

Las características de las aperturas visuales de la casa de Eduardo y Elina Costantini

  • Superficies vidriadas: los frentes de la propiedad incorporan grandes ventanales que se extienden de forma continua desde el piso hasta el techo.
  • Iluminación cambiante: el ingreso de la claridad solar modifica las atmósferas y las tonalidades de las habitaciones durante las diferentes franjas del día.
  • Cuadros vivos: la disposición técnica de las aberturas permite enmarcar el paisaje exterior como si se tratara de obras pictóricas en movimiento.
  • Amplitud interior: las plantas bajas presentan techos de gran altura para potenciar la sensación de libertad y la conexión de los ambientes comunes.

La colección de arte contemporáneo como eje del diseño

Las piezas artísticas de la familia no operan como simples objetos de decoración secundaria dentro del inmueble. Las pinturas de gran formato y los elementos escultóricos se integraron de manera orgánica en el plano original de la construcción para entablar un diálogo directo con los habitantes. La distribución de las obras en los ambientes principales:

  • Paredes de soporte: los muros internos de piedra rústica sirven como telón de fondo para las manifestaciones artísticas contemporáneas.
  • Aporte de movimiento: las esculturas y los cuadros seleccionados rompen la neutralidad de la estructura mediante la inclusión de texturas y colores vivos.
  • Mobiliario integrado: las bibliotecas de madera y las zonas de lectura conviven de forma estrecha con las piezas de la colección privada.
  • Reflejo de identidad: el diseño final de los salones expone el vínculo histórico que une a los propietarios con el coleccionismo internacional.
Elina Costantini
Elina Costantini Foto: Diario Río Negro

Los principios del “quiet luxury” en la decoración interior

La ambientación de la residencia responde de forma estricta a las tendencias globales del denominado lujo silencioso. Esta corriente estética descarta el uso de ornamentos estridentes y prefiere concentrar los esfuerzos en la durabilidad de los materiales, el confort térmico y la sobriedad visual. Los elementos materiales que configuran los espacios son:

  • Textiles y maderas: las salas principales combinan maderas nobles con hilados de origen natural para edificar un clima de serenidad.
  • Contraste de estilos: las superficies de piedra conviven con muros dominados por el color blanco para equilibrar el minimalismo y la rusticidad.
  • Composiciones equilibradas: el diseño de interiores evita la saturación de objetos y asigna una ubicación precisa para cada mueble del catálogo.
  • Concepto de refugio: la edificación prescinde del formato de mansión tradicional con el propósito de ofrecer un espacio de resguardo y descanso.