La Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a poner el foco en la seguridad hemisférica al reclamar que los países de América Latina incrementen su inversión en defensa para hacer frente al crimen organizado y al narcotráfico.
El pedido fue formulado por Elbridge Colby, subsecretario de Defensa de Estados Unidos, en un artículo publicado en la revista Americas Quarterly, donde sostuvo que la región debe asumir un mayor compromiso con su propia seguridad.
Estados Unidos cuestionó el bajo gasto militar en América Latina
En su publicación, Colby calificó como “absurdo” que algunos países latinoamericanos destinen menos del 1% de su Producto Interno Bruto (PIB) a defensa, aunque evitó mencionar específicamente cuáles son esas naciones.
El funcionario contrastó esa situación con el esfuerzo realizado por los países europeos integrantes de la OTAN, que actualmente avanzan hacia un gasto equivalente al 3,5% del PIB en defensa, más un 1,5% adicional destinado a áreas vinculadas con la seguridad.

Según el subsecretario, los países de la región enfrentan amenazas significativas relacionadas con organizaciones narcoterroristas y redes criminales transnacionales, por lo que considera necesario fortalecer las capacidades militares y de seguridad.
La estrategia de Trump para la región
Colby, quien participó recientemente en la Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas realizada en Cusco, Perú, aseguró que existe una “oportunidad histórica” para reforzar la cooperación entre Estados Unidos y los países latinoamericanos.
En ese marco, destacó la creación del Escudo de las Américas, una alianza impulsada por la Administración Trump para coordinar acciones contra el crimen organizado.
La iniciativa reúne a varios gobiernos conservadores de la región, aunque Brasil y México no forman parte del mecanismo.
La referencia a la Doctrina Monroe
Durante su análisis, Colby sostuvo que la política de seguridad nacional del Gobierno estadounidense busca actualizar la histórica Doctrina Monroe, el principio formulado en el siglo XIX que establecía a América Latina como parte del área de influencia de Washington.
El funcionario reconoció que esa doctrina continúa siendo objeto de debate y controversia, pero afirmó que suele interpretarse de manera incorrecta.
Según explicó, el objetivo actual de Estados Unidos no sería ejercer subordinación sobre los países latinoamericanos, sino contribuir a generar mayores niveles de estabilidad, prosperidad y seguridad en la región mediante una cooperación más estrecha.

Combate al narcotráfico y críticas internacionales
Colby también sostuvo que Estados Unidos continuará utilizando todos los recursos disponibles para combatir el tráfico de drogas y los flujos migratorios irregulares provenientes del sur.
Entre las medidas mencionó las operaciones militares que las fuerzas estadounidenses desarrollan en el Caribe para interceptar embarcaciones presuntamente utilizadas por organizaciones dedicadas al narcotráfico.
Sin embargo, esas acciones han sido cuestionadas por diversas organizaciones internacionales y defensores de los derechos humanos, que denuncian posibles ejecuciones extrajudiciales durante operativos realizados en aguas internacionales.
Con este nuevo llamado a incrementar el gasto militar, la Administración Trump busca consolidar una estrategia regional basada en una mayor participación de los países latinoamericanos en las tareas de defensa y seguridad, en un contexto marcado por el avance del crimen organizado transnacional.

















