
La actriz, directora y guionista Teresa Costantini volvió a quedar en el centro de la escena tras publicar un contundente descargo, en el marco de un conflicto judicial que enfrenta con su exmarido, el empresario Eduardo Costantini. A más de tres décadas del divorcio, el caso reavivó tensiones profundas y puso en debate algo más que una cuestión legal: la identidad, la trayectoria y el legado de toda una vida.
El origen del conflicto: una disputa que reaparece décadas después
Tras más de 30 años de separación, la disputa entre Teresa y Eduardo Costantini volvió a tomar estado público. Todo comenzó cuando trascendió que el empresario inició acciones para impedir que su exesposa continúe utilizando el apellido con el que desarrolló su carrera artística.
La situación no es menor: durante décadas, la directora firmó sus trabajos y construyó su reconocimiento bajo ese nombre. Por eso, el reclamo no solo toca un aspecto formal, sino que impacta directamente en su identidad profesional y cultural.
El conflicto, que ya había salido a la luz en 2023, volvió a intensificarse en los últimos días, sumando un nuevo capítulo a una disputa que está lejos de resolverse.
La carta abierta que encendió todo: “No van a borrar mi historia”
Ante este escenario, Teresa Costantini decidió expresarse públicamente a través de una carta abierta en redes sociales. Allí expuso su postura con una frase que rápidamente se volvió viral: “No van a borrar mi historia ni mi identidad”.

En su mensaje, remarcó que enfrenta una demanda para dejar de usar el apellido con el que firmó cada obra a lo largo de más de 40 años de carrera.
Lejos de mostrarse debilitada, la cineasta aseguró que esta situación refuerza su posición:“Esto va mucho más allá de una cuestión judicial”, sostuvo, dejando en claro que el eje del conflicto es simbólico tanto como legal.
Una disputa que supera lo legal y pone en juego la identidad
Para Costantini, el reclamo no puede separarse de su historia personal y profesional. A lo largo de su descargo, subrayó que su nombre está íntimamente ligado a su obra, desde películas hasta proyectos culturales y fundaciones.
En ese sentido, planteó que intentar modificar ese aspecto implicaría desconocer décadas de trabajo:su trayectoria, su firma artística y su reconocimiento público están construidos en torno a ese apellido.
Además, dejó entrever que la situación tiene un impacto emocional profundo, ya que siente que se intenta “borrar” parte de su recorrido vital.
Otro frente inesperado: el matrimonio también en discusión
El conflicto no se limita al uso del apellido. Según reveló la propia Teresa, también existe una presentación en el ámbito eclesiástico para declarar nulo el matrimonio que mantuvieron durante casi 30 años.
El planteo, según explicó, se fundamentaría en una supuesta “falta de madurez” al momento de casarse, algo que la directora cuestionó con firmeza. Recordó que la relación incluyó 28 años de matrimonio, cinco hijos y hasta una renovación de votos, lo que pone en duda ese argumento.
Esta nueva arista suma tensión a un conflicto que ya de por sí es delicado, y que ahora involucra tanto el plano civil como el religioso.
El efecto inesperado: mayor visibilidad y apoyo público
Lejos de silenciarla, la situación generó el efecto contrario. Según expresó Costantini, la exposición del caso está haciendo que más personas conozcan su historia y su carrera.
De hecho, la propia artista comparó este fenómeno con el “efecto Streisand”: cuando un intento por ocultar algo termina amplificándolo aún más.
En ese contexto, sostuvo que la polémica reafirma quién es:“Están logrando lo contrario de lo que pretenden”, afirmó, reforzando su postura frente al conflicto.
Un conflicto abierto que promete nuevos capítulos
Hasta el momento, el empresario Eduardo Costantini no realizó declaraciones públicas sobre el descargo de su exesposa.
















