
Tres hombres fueron condenados a prisión perpetua y otros dos jóvenes recibieron penas de 15 años de cárcel por el crimen de Matías Repossi, el adolescente de 16 años asesinado de 52 puñaladas, en 2008, en el barrio de Boedo, informaron fuentes judiciales.
Las condenas más graves dispuestas por el Tribunal de Menores 3 porteño recayeron sobre Luciano Salinas, Julián Dentis y Alejandro Sanz, quienes fueron considerados "coautores" del delito de "homicidio calificado por ensañamiento, alevosía y la premeditación de dos o más personas".
Mientras que un joven y una chica también fueron condenados como "coautores" del mismo delito pero por haber tenido menos de 18 años al momento del hecho se les redujo el monto de la pena a 15 años.
Repossi, de 16 años, fue atacado de un golpe en la cabeza y luego apuñalado en 52 oportunidades cuando el 22 de agosto del 2008 fue a la casa de su ex novia, en Almagro, luego de que ésta le enviara un mensaje de texto para que concurriera al lugar.
En su alegato, la familia de la víctima, representada por el abogado Claudio Mazaira, reclamó prisión perpetua para García, Salinas y Dentis y 36 años de encierro para Sánz y Nicolás Marinelli.
El querellante acusó a los procesados -dos de los cuales (García y Marinelli), eran menores de edad al momento del hecho- por el delito de homicidio calificado por alevosía, ensañamiento y premeditación.
Aunque existen pactos internacionales que prohíben imponer prisión perpetua por ilícitos cometidos por menores de edad, el letrado reclamó ese castigo basado en jurisprudencia local ratificada por la Cámara de Casación Penal.
Repossi fue encontrado asesinado de 52 puñaladas junto al cordón de la vereda en Las Casas al 3400, de Boedo, el 22 de agosto del 2008 y días después, en el marco de la causa, la jueza de menores Adriana Leiras procesó a la ex pareja de la víctima y a otros cuatro acusados, uno de ellos como autor material del crimen y otros como partícipes necesarios.
Los peritos determinaron que el muchacho había recibido medio centenar de puñaladas y además presentaba cortes en las yemas de los dedos, para evitar que pudiera ser identificado fácilmente.
En ese momento, los investigadores determinaron que el cuerpo había sido arrojado allí, pero que el lugar del homicidio había sido otro.
Según determinaron los investigadores, ese día Repossi había sido citado al departamento del tercer piso de Hipólito Yrigoyen 3.251, en el barrio Almagro, por su ex novia, con quien tenía problemas relacionados al régimen de visita de la hija de ambos.
Los pesquisas establecieron que la víctima había recibido un mensaje de texto vía teléfono celular en la que su ex pareja le pedía que fuera a visitar a la niña.
Se cree que dentro del departamento, el adolescente habría sido sorprendido por varios jóvenes que lo golpearon, lo inmovilizaron y lo asesinaron a puñaladas















