Luego de la presentacion en el Congreso e incluso marchas en el centro porteño, el Gobierno de Javier Milei aseguró que la crisis de morosidad que afecta a miles de argentinos ya alcanzó su pico y se irá diluyendo hasta fin de año. Se trata de números alarmantes que llegaron a niveles récord para los últimos 20 años, con los préstamos personales y las tarjetas de crédito entre las líneas con mayor deterioro.

A nivel agregado, incluyendo bancos, fintech y otros proveedores, la irregularidad alcanzó en julio al 18% de la cartera de préstamos, según un informe de la consultora EcoGo.
Sin embargo, fuentes del Banco Central aseguraron que, tras tocar cifras máximas, solo queda discutir a qué velocidad bajará, dando por sentado que los números de fin de año serán menores a los que se vieron en la primera parte de 2026.

El plan para potenciar el crédito en un año de elecciones
El BCRA busca impulsar el crédito durante el 2027: la clave estará apuntada en mejorar la calidad crediticia de los usuarios financieros y buscar alternativas para que puedan acceder a créditos a tasas más bajas.
Ante esto, la entidad pretende mejorar los sistemas de avales, prendas y garantías. Además, trabaja para incorporar el código de descuento en los recibos de sueldo, de modo que los bancos puedan debitar cuotas de préstamos directamente del salario.

Por otro lado, se estima que el crédito en dólares sea una forma de evitar la incertidumbre con respecto a la tasa real y suponen que se seguirá desarrollando, especialmente en actividades como la construcción e inmobiliaria.
En tanto, el posible riesgo que se ve en el equipo económico tiene que ver con la incertidumbre de un año electoral. En el BCRA, admiten que es probable que algunas entidades aumenten la prudencia.



















