
Investigadores hallaron que el químico del material antiadherente, llamado PFC, puede interferir con las hormonas masculinas produciendo que el miembro viril sea un 12,5% más pequeños y un 6,3% más delgados que los hombres saludables.
Este químico también se encuentra en la ropa impermeable y los empaques a prueba de grasa de la comida.
El PFC entra en el torrente sanguíneo y reduce los niveles de testosterona.
El insólito descubrimiento fue hecho por científicos de la Universidad de Padua en Italia y para ello debieron tomar las medidas de los penes de 383 hombres con 18 años.
















