
Hay noches en las que Buenos Aires parece retroceder en el tiempo. Las antiguas barras recuperan su brillo, las mesas de mármol vuelven a poblarse de conversaciones y las puertas de cafés centenarios se abren para revelar historias de escritores, músicos, políticos y vecinos.
Ese espíritu será el protagonista de La Noche de los Bares Notables 2026, que se realizará el jueves 24 de septiembre, desde las 17 hasta la medianoche. Más de 75 establecimientos de 25 barrios participarán de una programación con conciertos, exhibiciones, talleres, propuestas gastronómicas y recorridos guiados.
La quinta edición tendrá como uno de sus principales atractivos los circuitos destinados a conocer la importancia histórica, arquitectónica y cultural de los bares porteños. Son espacios donde la historia argentina también se escribió entre pocillos de café, diarios, copas y discusiones interminables.
Los recorridos gratuitos por los cafés históricos
Uno de los paseos recorrerá la avenida Callao y sus alrededores, una zona atravesada por cafés tradicionales, teatros, hoteles, librerías y edificios que acompañaron la transformación de la Ciudad durante los siglos XIX y XX.
El itinerario incluirá sitios como Café Thibon, Bar Vía 71, Mar Azul, Los Galgos, La Ópera, Hotel Savoy, Imperio Bar, El Tropezón y la Confitería del Molino.

La propuesta buscará mostrar cómo la gastronomía, las artes y la política se mezclaron durante décadas en ese sector de Buenos Aires. Los participantes no solo podrán observar fachadas históricas, sino también descubrir las historias que permanecen escondidas dentro de cada salón.
Otro de los circuitos atravesará el Casco Histórico y San Telmo, dos áreas fundamentales para comprender los orígenes de la Ciudad. Sus calles conservan construcciones antiguas, almacenes, cafés literarios y bares que fueron testigos del crecimiento de la Buenos Aires moderna.
Por qué un bar es considerado “notable”
La denominación Bar Notable no funciona solamente como una categoría turística. El reconocimiento busca proteger a los cafés, billares, bares y confiterías relacionados con acontecimientos culturales, costumbres porteñas o figuras relevantes de la historia.

Para entregar la distinción se tienen en cuenta aspectos como la antigüedad, la arquitectura, el mobiliario, la importancia barrial y la relación del establecimiento con la cultura de Buenos Aires.
Estos lugares fueron mucho más que puntos gastronómicos. Durante décadas funcionaron como espacios de reunión para escritores, tangueros, actores, trabajadores y estudiantes. En sus mesas surgieron canciones, poemas, proyectos políticos, amistades y discusiones que terminaron formando parte de la identidad porteña.
Café Tortoni, Gardel y una mesa alejada de las miradas
Entre los grandes símbolos de la tradición porteña se encuentra el Café Tortoni, fundado en 1858 y considerado el café más antiguo de Buenos Aires.
Su primer establecimiento funcionó en la esquina de Esmeralda y Rivadavia. Tiempo después se trasladó a su ubicación actual sobre la avenida de Mayo. Su nombre fue elegido como homenaje al célebre Café Tortoni de París.

En 1898, el arquitecto Alejandro Christophersen diseñó la imponente fachada de estilo academicista francés que todavía distingue al establecimiento.
Por sus salones pasaron personalidades como Jorge Luis Borges, Federico García Lorca, Julio Cortázar, Luigi Pirandello y Carlos Gardel. Una de las historias más recordadas sostiene que Gardel tenía una mesa reservada en un sector apartado para protegerse de la mirada constante de sus admiradores.
La Confitería del Molino, un ícono que volvió a brillar
Otro punto destacado será la Confitería del Molino, ubicada frente al Congreso de la Nación. Sus antecedentes se remontan al siglo XIX, cuando los pasteleros Constantino Rossi y Cayetano Brenna fundaron la Confitería del Centro.
El edificio actual fue inaugurado el 9 de julio de 1916, durante las celebraciones por el Centenario de la Independencia. Sus vitrales, mármoles, detalles de bronce y muebles traídos de Italia lo convirtieron en uno de los mayores exponentes del art nouveau argentino.

La confitería atravesó incendios, crisis económicas y un cierre de aproximadamente 25 años. En 1997 fue declarada Monumento Histórico Nacional y, años más tarde, comenzó un complejo proceso de restauración para recuperar su esplendor.
Música entre barras antiguas y mesas de mármol
La celebración también contará con más de 80 presentaciones musicales en distintos barrios. Habrá tango, jazz, conciertos, espectáculos en vivo y propuestas con discos de vinilo.
Entre vitrales, antiguas barras y mesas cargadas de recuerdos, cada presentación buscará recuperar el carácter social de los cafés como lugares de encuentro.
La entrada a las actividades será libre y gratuita, aunque el acceso a cada establecimiento estará sujeto a la capacidad disponible.
Así, La Noche de los Bares Notables será mucho más que una salida gastronómica. Será una oportunidad para observar una vidriera antigua, sentarse frente a una mesa de mármol y comprender que una parte fundamental de la historia de Buenos Aires todavía permanece viva dentro de sus cafés.



















