El trdelník se convirtió en uno de los sabores más buscados por quienes recorren las calles de Praga y otras ciudades de República Checa. Este dulce, que se vende en puestos callejeros y atrae largas filas de turistas, se destaca por su masa enrollada en cilindros, cocida hasta quedar dorada y cubierta con azúcar y canela.
Aunque muchos lo asocian directamente con la capital checa, sus raíces se remontan a distintas regiones de Europa Central. Con el tiempo, el trdelník se popularizó en República Checa y hoy es uno de los productos más fotografiados y compartidos por los viajeros.
El secreto de su éxito está en su aspecto inconfundible: un rollo hueco, crocante por fuera y tierno por dentro, con un aroma irresistible a manteca y canela. Si bien en los últimos años aparecieron versiones rellenas con helado, crema o chocolate, la receta tradicional se sirve sola o apenas espolvoreada con azúcar.
Los ingredientes para hacer trdelník en casa (Foto Gemini) Foto: Gemini
Los ingredientes para hacer trdelník en casa
500 g de harina
250 ml de leche tibia
50 g de azúcar
50 g de manteca derretida
1 huevo
10 g de levadura seca
1 pizca de sal
Para la cobertura:
100 g de azúcar
1 cucharada de canela en polvo
Paso a paso: cómo preparar el trdelník en 6 movimientos
Activar la levadura: disolver la levadura en la leche tibia junto con una cucharadita de azúcar y dejar reposar unos 10 minutos.
Formar la masa: colocar la harina en un bol grande y sumar el resto del azúcar, la sal, el huevo, la manteca derretida y la mezcla de levadura.
Amasar y leudar: trabajar la masa hasta que quede suave y homogénea. Cubrir y dejar reposar aproximadamente una hora, hasta que duplique su volumen.
Cortar y enrollar: estirar la masa y cortarla en tiras largas de unos dos centímetros de ancho.
Dar forma y sabor: enrollar las tiras alrededor de cilindros metálicos aptos para horno o moldes similares previamente enmantecados. Pincelar con manteca y espolvorear con la mezcla de azúcar y canela.
Hornear: llevar al horno precalentado a 180 °C durante 15 a 20 minutos, hasta que la superficie esté dorada. Retirar con cuidado de los moldes y dejar enfriar unos minutos antes de servir.