Por Lucía M. Gómez

El cuscús marroquí, también conocido como cous cous o couscous, es uno de los platos más representativos de la gastronomía de Marruecos y de la cocina árabe. Esta receta tradicional se destaca por su combinación de sabores intensos, aromas especiados, verduras tiernas y una textura ligera que convierte a la sémola de trigo en la gran protagonista.
La cocina marroquí es considerada una de las más atractivas del mundo por el uso de especias, hierbas aromáticas, utensilios típicos y presentaciones coloridas. En el caso del cuscús, cada ingrediente suma matices únicos, logrando un plato abundante, sabroso y perfecto para compartir en familia.
Para preparar la sémola de trigo para cuscús, lo ideal es utilizar una cuscusera, una olla tradicional compuesta por una base donde se cocinan las verduras, legumbres y carnes, y una cesta superior en la que el cuscús se cocina al vapor. Este método permite que la sémola absorba todos los aromas del caldo y de las especias.
Sin embargo, si no se cuenta con una cuscusera o vaporera, también es posible hacer un cuscús casero fácil siguiendo las instrucciones del paquete. En ese caso, una buena recomendación es hidratar la sémola con el caldo de cocción de las verduras en lugar de agua, para conseguir un resultado mucho más sabroso y aromático. A continuación, la receta paso a paso.

Las especias para cuscús marroquí son claves para lograr el sabor característico de esta receta. Se pueden utilizar mezclas ya preparadas, disponibles en tiendas especializadas, o elaborar una combinación casera con especias como comino, cúrcuma, jengibre, pimienta, canela o pimentón, según el gusto personal y los ingredientes disponibles.
Antes de comenzar con la preparación del cuscús tradicional marroquí, es importante tener todos los ingredientes listos: las verduras limpias, peladas y cortadas, las especias medidas y los garbanzos cocidos. Esta organización previa facilita el paso a paso y permite que la receta se desarrolle de manera más práctica.

En cuanto a los garbanzos para cuscús, lo más recomendable es dejarlos en remojo con anticipación y cocerlos antes de iniciar la preparación. También se pueden usar garbanzos en conserva ya cocidos, aunque el sabor final no será exactamente el mismo. Si se elige esta opción, conviene escaldarlos durante unos minutos para eliminar el gusto del líquido de conserva y mejorar su textura.
Con estos consejos, preparar un cuscús marroquí paso a paso en casa será mucho más sencillo. El resultado es un plato tradicional, nutritivo, aromático y lleno de historia, ideal para quienes buscan descubrir los sabores más auténticos de Marruecos.