
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, quedó nuevamente en el centro de la polémica después de vincular el terremoto que sacudió al país la semana pasada con una decisión de Dios.
El mandatario hizo la afirmación durante un mensaje transmitido por cadena nacional, en el que se refirió a la tragedia y a las consecuencias que dejó el desastre.
“Las cosas de Dios, queridos compatriotas, solo Dios las sabe. Él decidió ponernos en esta prueba tan dura, y en su sabiduría, lo hizo justo el día en que comenzó mi mandato”, sostuvo.
De la Espriella asumió la presidencia el pasado 7 de agosto. Al recordar el momento en que comenzó su gestión, el jefe de Estado aseguró que el terremoto ocurrido ese mismo día formó parte de una “prueba” enviada por Dios.
Las devastadoras cifras que dejó el terremoto que golpeó a Colombia
El sismo ocurrió el lunes de la semana pasada y tuvo una magnitud de 7,4. El epicentro se localizó en San José de Palmar, en el departamento de Chocó.
Aunque el movimiento telúrico afectó a distintas zonas del país, el Valle del Cauca fue una de las regiones que sufrió las consecuencias más graves. En total, el desastre dejó alrededor de 300 personas fallecidas y más de 4.000 heridos.
Cali fue la ciudad más afectada por el terremoto. Allí colapsaron numerosas estructuras y se concentró la mayor parte de los daños personales, además de las personas que quedaron atrapadas y aquellas que permanecían desaparecidas.

Las polémicas declaraciones del presidente tras la tragedia
Las palabras de De la Espriella se suman a una serie de cuestionamientos que el mandatario recibió durante los días posteriores al terremoto.
Uno de los episodios que generó críticas ocurrió durante una visita a una de las zonas afectadas por el desastre. En ese lugar, De la Espriella repartió balones que llevaban el logo de su partido.
El gesto fue interpretado como un acto partidista en medio de una emergencia que había provocado cientos de muertes y miles de heridos. Ahora, sus declaraciones sobre el origen del terremoto volvieron a generar controversia.
El presidente colombiano vinculó directamente la fecha del sismo con el inicio de su mandato y aseguró que se trató de una prueba que, según sus palabras, Dios decidió poner frente al país. La afirmación generó especial repercusión debido a la magnitud de la tragedia y a la cantidad de víctimas que dejó el terremoto.



















