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El oscuro origen del Banco Central: nació en la Década Infame y salpicado por escándalos de corrupción

El Banco Central fue creado en 1935 durante la Década Infame. Su historia une crisis económica, poder político, Federico Pinedo, Raúl Prebisch y escándalos de corrupción.

El oscuro origen del Banco Central
El oscuro origen del Banco Central Foto: Archivo General de la Nación
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La historia del Banco Central de la República Argentina no empezó en un tiempo de estabilidad, sino en uno de los períodos más cuestionados de la política nacional: la Década Infame. Su creación, en 1935, quedó ligada al gobierno de Agustín P. Justo, a la crisis económica mundial y a ministros que, poco después, serían señalados en debates y escándalos que marcaron para siempre la memoria política argentina. El BCRA fue creado mediante las leyes 12.155 a 12.160, promulgadas el 28 de mayo de 1935, y comenzó a operar el 6 de junio de ese mismo año.

El Banco Central nació en una Argentina golpeada por la crisis

La creación del Banco Central no fue un hecho aislado ni una simple reforma administrativa. Llegó después del impacto internacional del crack de Wall Street de 1929, que golpeó con fuerza a la economía argentina, especialmente por la caída de los precios de las exportaciones y la crisis del ingreso de capitales.

Hasta entonces, la Argentina había tenido como pieza clave a la Caja de Conversión, creada en 1890, que regulaba la emisión monetaria bajo esquemas vinculados al patrón oro. Pero ese sistema ya no alcanzaba para enfrentar los problemas de una economía cada vez más compleja. Cuando nació el Banco Central, la Caja de Conversión dejó de existir como organismo central del sistema monetario.

Fachada del Banco Central
El oscuro origen del Banco Central Foto: Archivo General de la Nación

El nuevo organismo fue presentado como una herramienta moderna para ordenar la moneda, regular el crédito, intervenir en el mercado de cambios y supervisar el sistema bancario. En sus primeros años, el BCRA funcionó como una entidad mixta, con capital integrado por el Estado y por bancos nacionales y extranjeros establecidos en el país.

Federico Pinedo, Raúl Prebisch y la influencia británica

Uno de los nombres centrales detrás de esta reforma fue Federico Pinedo, ministro de Hacienda de Agustín P. Justo entre 1933 y 1935. Durante su gestión se impulsaron cambios profundos en el sistema financiero, monetario y crediticio, entre ellos la creación del Banco Central y la Ley de Bancos.

Otro protagonista clave fue Raúl Prebisch, quien tuvo un papel decisivo en el diseño técnico del proyecto y luego se convirtió en gerente general del Banco Central. La discusión sobre el modelo de banco a implementar también estuvo atravesada por la figura del experto británico Otto Niemeyer, cuyo proyecto fue tomado como antecedente, aunque Prebisch sostuvo después que el diseño argentino difería en puntos fundamentales del esquema original británico.

Raúl Prebisch y Federico Pinedo
El oscuro origen del Banco Central Foto: Archivo General de la Nación

Esa influencia extranjera no fue menor en una Argentina que, durante los años 30, mantenía una relación económica estrecha y desigual con Gran Bretaña. El debate sobre la dependencia comercial, el manejo de las divisas y la protección de los intereses exportadores atravesó buena parte de la política económica de la época.

La Década Infame: fraude, negocios y poder político

El Banco Central nació durante la llamada Década Infame, período iniciado tras el golpe de Estado de 1930 y caracterizado por el fraude electoral, los acuerdos de poder entre conservadores, radicales antipersonalistas y socialistas independientes, y una fuerte denuncia pública sobre la relación entre política y negocios.

En ese contexto, la figura de Pinedo quedó cruzada por otro episodio clave: el Debate de las Carnes, impulsado por Lisandro de la Torre. Allí se denunciaron prácticas irregulares vinculadas a frigoríficos extranjeros, evasión y protección oficial, en medio del clima generado por el Tratado Roca-Runciman de 1933.

Agustín P. Justo
El oscuro origen del Banco Central Foto: Archivo General de la Nación

Pinedo, ministro de Hacienda, y Luis Duhau, ministro de Agricultura, fueron señalados por De la Torre en ese debate parlamentario. Las acusaciones giraban en torno a la presunta tergiversación de información y a la defensa de intereses económicos vinculados al comercio de carnes con Gran Bretaña.

El escándalo de la CHADE, el otro gran símbolo de corrupción

La sombra de la Década Infame no terminó en el negocio de las carnes. Otro caso emblemático fue el escándalo de la CHADE, relacionado con la concesión del servicio eléctrico de la Ciudad de Buenos Aires a la Compañía Hispano Americana de Electricidad, luego llamada CADE. El caso fue considerado uno de los grandes ejemplos de corrupción política y empresarial de los años 20 y 30.

La CHADE, presidida por el empresario y político español Francisco Cambó, fue acusada de desplegar prácticas de corrupción para asegurar posiciones monopólicas, evitar controles y obtener ventajas frente al Estado y los usuarios.

Durante la Revolución del 43, una comisión encabezada por el coronel Matías Rodríguez Conde investigó las concesiones eléctricas y elaboró un informe de gran impacto. El llamado Informe Rodríguez Conde, terminado en 1944, señaló maniobras fraudulentas, mecanismos monopólicos y sobornos generalizados vinculados a las empresas eléctricas.

Un banco moderno nacido en una época oscura

La paradoja histórica es potente: el Banco Central fue creado como una institución moderna, pensada para ordenar la economía nacional, pero nació en una etapa marcada por sospechas, fraudes y escándalos de poder. Su origen combina dos caras de la Argentina de los años 30: por un lado, la necesidad de construir herramientas estatales para enfrentar una crisis económica mundial; por otro, una política atravesada por negociados, privilegios y fuertes denuncias de corrupción.

Con el tiempo, el BCRA se volvió una institución central para entender la historia económica argentina. Desde la emisión monetaria hasta el control de cambios, desde las reservas hasta las tasas de interés, su rol fue cambiando según los gobiernos y los modelos económicos. Pero su nacimiento quedó fijado en una fecha y en un clima político imposible de separar: 1935, la presidencia de Agustín P. Justo y el corazón de la Década Infame.