El ambicioso proyecto ferroviario forma parte del plan de expansión de infraestructura de alta velocidad y busca transformar la conectividad regional bajo el Mar de Bohai.
El ambicioso proyecto ferroviario forma parte del plan de expansión de infraestructura de alta velocidad y busca transformar la conectividad regional bajo el Mar de Bohai. Foto: Imagen generada con Gemini IA para Canal26.com.

China vuelve a posicionarse en el centro de la innovación en infraestructura con un proyecto de escala inédita: el Bohai Strait Tunnel, un túnel ferroviario submarino de alta velocidad que podría convertirse en el más largo del planeta.

La obra, todavía en etapa de planificación, busca conectar dos puntos estratégicos del país (las ciudades portuarias de Dalian y Yantai) a través del Mar de Bohai, reduciendo un viaje que hoy puede llevar entre seis y ocho horas a apenas 40 minutos en tren

El ambicioso proyecto ferroviario forma parte del plan de expansión de infraestructura de alta velocidad y busca transformar la conectividad regional bajo el Mar de Bohai. Foto: Imagen generada con Gemini IA para Canal26.com.

Bohai Strait Tunnel, el megaproyecto chino que alcanzará los 250 km/h debajo del lecho marino

El proyecto contempla la construcción de un túnel submarino de aproximadamente 123 kilómetros de extensión, diseñado para integrar la red de trenes de alta velocidad de China.

Según los planes preliminares, los trenes podrían alcanzar velocidades de hasta 250 km/h, convirtiéndose en una pieza clave de la movilidad ferroviaria del país.

El diseño técnico prevé tres galerías paralelas: dos destinadas al tráfico ferroviario y una central de servicio, mantenimiento y evacuación, una estructura pensada para garantizar seguridad en una obra de enorme complejidad.

El presupuesto estimado del Bohai Strait Tunnel oscila entre 220.000 y 300.000 millones de yuanes, lo que lo ubica entre los proyectos de infraestructura más caros en la historia reciente de China.

El presupuesto estimado del Bohai Strait Tunnel oscila entre 220.000 y 300.000 millones de yuanes. Foto: Universidad de Navarra.

Un nuevo hito para China: ¿cuándo estará operativo el tren submarino?

El proyecto forma parte del plan estratégico de transporte nacional con horizonte 2035, aunque todavía no tiene fecha confirmada de inicio de construcción.

Uno de los principales argumentos a favor del proyecto es su impacto en la movilidad y el ambiente. Hoy, el traslado entre Dalian y Yantai depende de rutas terrestres extensas o ferris que atraviesan el mar.

El reemplazo de estos trayectos por tren eléctrico podría reducir significativamente las emisiones de CO₂, considerando que el transporte ferroviario es una de las alternativas más eficientes: emite entre 30 y 40 gramos de CO₂ por pasajero por kilómetro, frente a más de 150 gramos en autos particulares y más de 240 en vuelos domésticos.

Pese a sus beneficios potenciales, el proyecto genera fuertes debates ambientales. La zona del Mar de Bohai incluye el archipiélago de Changshan, compuesto por 151 islas que funcionan como corredor de aves migratorias y hábitat de especies protegidas como la foca manchada.

Especialistas advierten que la construcción podría afectar ecosistemas marinos sensibles debido al ruido, la excavación, el movimiento de sedimentos y la alteración de corrientes submarinas. También se discute si el túnel debería construirse completamente bajo el mar o combinar tramos con puentes e islas, lo que incrementaría el impacto en superficie.

El proyecto forma parte del plan estratégico de transporte nacional con horizonte 2035, aunque todavía no tiene fecha confirmada de inicio de construcción. Foto: Imagen generada con Gemini IA para Canal26.com.

Más allá del impacto operativo, expertos señalan el llamado “costo oculto” del proyecto: la enorme cantidad de cemento y acero necesaria para su construcción. Estos materiales poseen una alta huella de carbono, lo que significa que parte de los beneficios ambientales del tren podrían tardar años en compensar las emisiones generadas durante la obra.

Estudios comparativos con otros megatúneles ferroviarios, como el Brenner Base Tunnel en Europa, muestran que este tipo de infraestructuras puede necesitar décadas para equilibrar su balance climático.

El Mar de Bohai presenta además desafíos técnicos importantes. La presencia de fallas sísmicas y la complejidad del suelo marino obligan a diseñar sistemas de ventilación, evacuación y resistencia estructural altamente avanzados. Las condiciones geológicas submarinas y la seguridad ante posibles desastres son considerados los puntos más críticos del proyecto.

El Bohai Strait Tunnel representa la apuesta de China por una movilidad ferroviaria de ultra alta velocidad y bajas emisiones, en línea con su expansión de infraestructura sostenible. Sin embargo, el proyecto también abre un debate global: ¿puede una megaobra de esta magnitud ser realmente compatible con la protección ambiental y la biodiversidad marina?