El país que sorprende con la mayor flota de buques de guerra en todo el mundo y que tiene una modernización acelerada

Este país lidera en cantidad de embarcaciones, pero otra nación conserva una clara superioridad en poder de despliegue internacional, tamaño de sus buques y capacidad operativa a larga distancia, factores que siguen siendo determinantes en la disputa por la supremacía marítima mundial.

Buques chinos, la fuerza de la flota de Pekín.
Buques chinos, la fuerza de la flota de Pekín. Foto: El Universo
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La competencia militar entre China y Estados Unidos atraviesa una nueva etapa marcada por el crecimiento acelerado de la Armada china. Pero si hay que referirse a la potencia militar por excelencia que posee la mayor flota de guerra, uno de ellos aventaja al otro.

Particularmente, China es el país que tiene la flota más grande y poderosa del mundo en cuanto a cantidad de embarcaciones, una posición que logró alcanzar durante los últimos años un intenso proceso de expansión y modernización.

Buque de guerra de la clase Choe Hyonen.
Buque de guerra de la clase Choe Hyonen. Foto: KCNA

¿Cuántos buques de combate tiene China en la actualidad?

La Armada del Ejército Popular de Liberación cuenta con más de 370 buques de combate y apoyo, aunque algunas especulaciones sostienen que esta cifra podría llegar a 700. De todos modos, esta cantidad ubica a Pekín por delante de cualquier otra fuerza naval del planeta en términos de número de unidades.

Este crecimiento responde a una estrategia de largo plazo impulsada por el país asiático para fortalecer su capacidad militar y consolidar su influencia en el Indo-Pacífico, una de las regiones geopolíticas más importantes del mundo.

Sin embargo, la superioridad numérica no cuenta toda la historia. Los especialistas en defensa suelen señalar que existen diferencias significativas entre las flotas de China y Estados Unidos que van más allá de la cantidad de barcos disponibles.

China lidera en número de barcos, pero no en tonelaje

Aunque la marina china posee más embarcaciones, Estados Unidos continúa manteniendo una ventaja considerable en tonelaje total. Este indicador refleja el tamaño combinado de los buques y, en muchos casos, está directamente relacionado con su capacidad de transportar armamento, aeronaves, combustible y personal.

La Marina estadounidense opera algunos de los mayores buques de guerra jamás construidos, incluyendo una poderosa flota de portaaviones de propulsión nuclear capaces de desplegar cientos de aeronaves en cualquier parte del mundo. Estos gigantes navales representan una capacidad de proyección global que China todavía busca alcanzar.

Además, Washington cuenta con una extensa red de bases militares y aliados estratégicos distribuidos en distintos continentes, lo que le permite sostener operaciones navales de largo alcance durante períodos prolongados.

La modernización naval de China avanza a gran velocidad

Más allá de los números, uno de los aspectos que más preocupa a los analistas occidentales es la velocidad con la que China está incorporando nuevas tecnologías a sus fuerzas navales.

Durante la última década, Pekín ha puesto en servicio destructores de última generación equipados con avanzados sistemas de defensa aérea y misiles de largo alcance. También ha ampliado su flota de submarinos nucleares y convencionales, considerados elementos clave para la disuasión estratégica.

Uno de los hitos más importantes fue la incorporación de nuevos portaaviones diseñados y construidos localmente. Entre ellos destaca el Fujian, el más moderno de la flota china, equipado con catapultas electromagnéticas similares a las utilizadas por los portaaviones más avanzados de Estados Unidos. Esta tecnología permite lanzar aeronaves con mayor eficiencia y amplía significativamente las capacidades operativas del buque.

Buques de guerra chinos. Foto: Reuters
Buques de guerra chinos. Foto: Reuters.

Una rivalidad que marcará el equilibrio global

El crecimiento de la marina china refleja la ambición de Pekín de convertirse en una potencia militar capaz de competir con Estados Unidos en todos los ámbitos. La expansión naval forma parte de una estrategia más amplia destinada a proteger intereses económicos, asegurar rutas comerciales y reforzar sus posiciones en zonas disputadas como el mar de China Meridional y el estrecho de Taiwán.

Si bien Estados Unidos conserva ventajas en experiencia operativa, capacidad de despliegue global y tonelaje, China continúa cerrando la brecha mediante inversiones masivas en construcción naval y tecnología militar. Por ello, la evolución de ambas flotas será uno de los factores más importantes para comprender el equilibrio estratégico mundial durante las próximas décadas.