
El debate en el Congreso de los Diputados tras la intervención de Pedro Sánchez derivó en un choque de alta tensión política. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, acusó de forma directa al presidente de ocultar información previa sobre la crisis migratoria en Ceuta.
“Su Gobierno nos ha mentido y ahora lo vuelve a hacer. Usted lo sabía y lo tapó”. En esa misma línea de confrontación, el referente de la oposición reiteró: “Nos ha mentido a la cara. Lo sabía y lo tapó”. Feijóo dirigió además sus reproches hacia la ministra de Defensa, Margarita Robles, por el manejo de los informes del Centro Nacional de Inteligencia: “Pretender ridiculizar durante un mes y volver a hacerlo hoy a los servicios de inteligencia del Estado es una vergüenza”.

Al calificar los episodios en la frontera como una “invasión”, el dirigente sugirió la complicidad de Rabat. “¿Por qué tiene miedo a Marruecos? ¿Qué sabe Marruecos de usted? España no puede tener un presidente bajo chantaje”, lanzó.
Al cierre de su réplica, el titular del PP dejó un contundente mensaje institucional frente al estrado: “Señor Sánchez, la nación es más fuerte que sus muros. El Estado es más sólido que su Gobierno. Ambos sobrevivirán a usted, se lo garantizo”.
Por su parte, el líder de Vox, Santiago Abascal, tildó la gestión del Gabinete de “traición” y cuestionó la demora de 35 días en dar explicaciones ante el pleno: “Si usted ha dicho que es un ataque híbrido, ¿quién nos atacó?”. Abascal enfocó su discurso en las denuncias por agresiones sexuales y exigió la identificación de los responsables de la irrupción masiva.
La rebelión de los aliados: Sumar, ERC y Junts desmienten a la Moncloa
La versión oficial expuesta por Sánchez, la cual atribuyó el origen de la crisis a la acción de mafias y traficantes de personas, sufrió un abierto rechazo por parte de los propios socios del Gobierno. El portavoz de Sumar, Enrique Santiago, desmintió la hipótesis del presidente de manera categórica: “España ha sufrido un ataque de Marruecos, utilizando a personas vulnerables. Con una operación de desestabilización con claras decisiones políticas y geopolíticas. Nada que ver con mafias y traficantes de personas. Marruecos, en coordinación con EE.UU. e Israel, ha organizado el cruce masivo. Defender otra hipótesis no es creíble”.
Enrique Santiago criticó la respuesta de los ministerios al remarcar que “se ha actuado tarde” y reprochó el retraso de “un mes en convocar el Mando Único”. En tanto, Aina Vidal centró su intervención en la respuesta humanitaria frente a los discursos de la derecha: “No eran soldados, venían con un flotador llorando”.
Sin embargo, Vidal también cuestionó la postura diplomática hacia el país vecino. “La política de apaciguamiento de Marruecos ha fracasado, se lo advertimos cuando abandonaron al pueblo Saharaui”, dijo. Y en paralelo, reclamó explicaciones por las más de 140 personas fallecidas.

En la misma sintonía crítica, el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, acusó a Marruecos de orquestar la movilización de 80.000 personas para provocar la caída del Ejecutivo español con el aval de Israel y Rusia. “La gente lo que quiere son soluciones. Esto es un problemón, que de un día para otro 80.000 personas deambulen por tu ciudad. Es un problemón”.
Rufián pidió evitar “ni la criminalización de unos, ni la negación de otros”. Por último, la portavoz de Junts, Míriam Nogueras, cerró los cuestionamientos de la jornada con una dura descalificación hacia la Moncloa: “Los datos y la verdad les importan un pimiento”.















