
Luis Caputo respaldó la embestida contra las empresas extranjeras con intereses en las Islas Malvinas. Durante su participación en la 47° Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), el ministro de Economía justificó el ultimátum presidencial y ató el éxito de la jugada al peso internacional de Javier Milei.
Con el foco puesto en el avance británico sobre los recursos del Atlántico Sur mediante el proyecto Sea Lion, el funcionario definió la estrategia como una medida profunda y aprovechó para elogiar el trabajo del canciller Pablo Quirno. “Nadie puede estar en contra de algo que es tan obvio, es un sentimiento que une a todos los argentinos”, sostuvo Caputo frente al círculo rojo. “Creo que se está haciendo muy bien, que es una solución integral”, afirmó.
En esta misma línea, Caputo dejó en claro que la hoja de ruta trazada por la Casa Rosada va mucho más allá de una simple queja diplomática: el plan del Gobierno incluye modificaciones a la Ley N° 26.659 para asfixiar a las petroleras y una inyección de recursos al Ministerio de Defensa. “Esto no es revolear alguna multa por acá o por allá. Estamos hablando de la construcción de una base integrada en el Sur, del cambio de leyes, de aplicación de sanciones económicas si fuera necesario”, consideró.
A la hora de explicar el timing de la Casa Rosada para reactivar el reclamo frente a la amenaza de la ocupación británica, Caputo destacó el contexto actual. “El momento, creemos, que es el adecuado”, sentenció.
Como cierre de su argumentación, el ministro de Economía remató con una frase que desnudó la lectura política del oficialismo frente al conflicto territorial y el rol central de la imagen presidencial para forzar una negociación real. “Lo que hay que tener en cuenta es que el presidente hoy es una figura mundial. No es lo mismo cuando hacés un reclamo y no sos nadie a cuando hacés un reclamo y sos una persona muy tenida en cuenta”, concluyó.
El contundente ultimátum de Milei a las empresas que operen en Malvinas: “No se pueden hacer las dos cosas”
El presidente Javier Milei endureció su postura frente a la explotación de recursos naturales en las Islas Malvinas y lanzó una advertencia directa al sector corporativo internacional. Durante la cadena nacional, detalló el paquete de sanciones económicas, diplomáticas y judiciales diseñado para asfixiar los proyectos petroleros británicos en el Mar Argentino.

Con el foco puesto en disuadir a los actores privados, Milei dejó una de las frases más filosas de su discurso y planteó una encrucijada comercial ineludible para las firmas multinacionales. “Quienes operan en nuestras Islas a espaldas del gobierno argentino, tendrán que elegir entre una apuesta ilegal en un territorio disputado y una operación rentable y segura en un país soberano con reglas claras y previsibilidad. No se pueden hacer las dos cosas”, sentenció.


















