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Milei acelera una base naval clave en Ushuaia: el megaproyecto que puede cambiar el futuro del Atlántico Sur

El Gobierno reforzó los recursos de Defensa para reactivar una obra estratégica frente a la Antártida y las Islas Malvinas. Contempla un muelle de gran profundidad y podría transformar a Tierra del Fuego en un centro logístico internacional.

El proyecto que puede cambiar el sur
El proyecto que puede cambiar el sur Foto: Zona Militar
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La ciudad más austral de la Argentina vuelve a quedar en el centro de una disputa que combina historia, recursos naturales, soberanía y proyección geopolítica. El presidente Javier Milei decidió acelerar la construcción de la Base Naval Integrada de Ushuaia, un proyecto largamente demorado que busca fortalecer la presencia nacional en el Atlántico Sur y mejorar el acceso logístico hacia la Antártida.

El anuncio fue realizado en un contexto marcado por la tensión alrededor de las Islas Malvinas y por el avance de proyectos hidrocarburíferos en aguas cuya soberanía permanece en disputa. La decisión oficial busca que Tierra del Fuego se convierta en una plataforma capaz de abastecer buques, sostener campañas científicas, mejorar la vigilancia marítima y prestar servicios a programas antárticos extranjeros.

La obra que puede transformar a Ushuaia

La futura instalación será mucho más que un puerto militar. Los proyectos elaborados por la Armada Argentina y el Ministerio de Defensa incluyen aproximadamente 1.050 metros lineales de atraque, sectores con profundidades de entre 6 y 16 metros, depósitos, talleres, cámaras frigoríficas, instalaciones para combustibles y edificios destinados a organizar operaciones navales y antárticas.

La profundidad prevista permitiría recibir unidades de gran porte, entre ellas el rompehielos ARA Almirante Irízar, pieza central de la Campaña Antártica de Verano. También podría asistir a patrulleros oceánicos, corbetas, destructores, avisos y embarcaciones científicas, aunque la capacidad definitiva dependerá del diseño final del muelle, sus sistemas de amarre y los servicios que se incorporen.

Base naval en Ushuaia
Nuevos anuncios de Milei sobre Malvinas Foto: Zona Militar

Uno de los sectores proyectados contempla cerca de 10.100 metros cuadrados dedicados a la logística antártica. Allí podrían concentrarse alimentos, repuestos, equipos científicos, vehículos, combustibles y materiales indispensables para mantener las bases argentinas durante varios meses. La intención es reducir tiempos, ordenar las cargas y disminuir la dependencia de instalaciones ubicadas a miles de kilómetros del área de operaciones.

Una historia que comenzó mucho antes de Milei

Aunque el proyecto regresó a la agenda por una decisión del actual Gobierno, sus antecedentes se remontan, como mínimo, a un plan de necesidades elaborado en 2010. Durante los años siguientes aparecieron distintas propuestas destinadas a construir en Ushuaia una base naval moderna y un polo logístico antártico con capacidad para atender operaciones nacionales e internacionales.

En 2014, la actualización de la Directiva de Política de Defensa Nacional incorporó entre sus prioridades la creación de infraestructura logística antártica en Ushuaia. Dos años después, una iniciativa presentada en la Cámara de Diputados planteó una instalación con muelles, talleres, depósitos, alojamientos, tanques de combustible, servicios de inteligencia naval y apoyo para actividades civiles, científicas y militares.

El comienzo formal de las obras se produjo en marzo de 2022, durante la presidencia de Alberto Fernández y con Jorge Taiana al frente del Ministerio de Defensa. Se realizaron estudios preliminares, tareas de nivelación, fundaciones y trabajos relacionados con los primeros galpones, pero el avance quedó lejos de los plazos originalmente imaginados.

En abril de 2024, Milei visitó Ushuaia junto a la entonces jefa del Comando Sur de Estados Unidos, Laura Richardson. Aquella presencia generó interrogantes sobre una eventual participación norteamericana, pero las respuestas oficiales remitidas posteriormente al Congreso indicaron que no existía un acuerdo para construir una base conjunta ni para ceder instalaciones, fondos o terrenos.

Ushuaia y una tradición naval que nació en 1950

La relación de Ushuaia con la Armada Argentina es anterior al nuevo proyecto. La actual Base Naval Ushuaia fue creada el 13 de diciembre de 1950 para brindar apoyo a los buques que operaban en el sector austral. Parte de sus instalaciones se asentó sobre estructuras que habían pertenecido al antiguo presidio, uno de los edificios más reconocidos de la historia fueguina.

Base naval en Ushuaia
Base naval Foto: Zona Militar

Desde entonces, la ciudad fue consolidándose como un punto de asistencia para embarcaciones militares y para los medios que participan en las campañas antárticas. Allí tiene asiento el Comando del Área Naval Austral, cuya jurisdicción comprende el extremo sur continental, la Isla Grande de Tierra del Fuego, la Isla de los Estados y los espacios marítimos que se extienden hasta el paralelo 60° Sur.

Ese paralelo no es un dato menor. Marca el límite septentrional del área de aplicación del Tratado Antártico, por lo que la ubicación de Ushuaia ofrece una conexión directa entre el territorio continental argentino y las rutas marítimas que llevan al continente blanco.

Malvinas, el Atlántico Sur y una herida que sigue abierta

La relevancia estratégica de Tierra del Fuego también quedó expuesta durante la Guerra de Malvinas de 1982. El sur argentino funcionó como espacio de despliegue, vigilancia y apoyo para las operaciones militares. El conflicto dejó una marca especialmente dolorosa en la Armada con el hundimiento del crucero ARA General Belgrano, ocurrido el 2 de mayo de 1982 y en el que murieron 323 tripulantes argentinos.

Más de cuatro décadas después, el reclamo argentino continúa por vías diplomáticas. Sin embargo, el debate actual incorpora una cuestión concreta: la soberanía no depende únicamente de declaraciones, sino también de la capacidad para sostener operaciones científicas, controlar los espacios marítimos, proteger los recursos naturales y mantener una presencia permanente en el extremo austral.

La nueva base no modificaría por sí sola la compleja situación en torno a Malvinas, pero le permitiría a la Argentina reducir distancias logísticas y aumentar el tiempo de permanencia de sus buques en el Atlántico Sur. Los patrulleros oceánicos podrían recibir abastecimiento y asistencia más cerca de las áreas de vigilancia, evitando traslados prolongados hacia puertos ubicados en el centro del país.

Cuánto dinero destinará el Gobierno

El 4 de septiembre de 2026, el Gobierno oficializó un refuerzo cercano a los 218.000 millones de pesos para el Ministerio de Defensa. Más de 200.000 millones fueron vinculados al avance de la Base Naval Integrada de Ushuaia y a la finalización de la Base Antártica Conjunta Petrel. La modificación elevó los recursos totales de Defensa a aproximadamente 5,87 billones de pesos.

De acuerdo con la información presupuestaria difundida, unos 206.373 millones de pesos fueron asignados como adelantos de largo plazo para proveedores y contratistas. Las nuevas obras se incorporarían al Banco de Proyectos de Inversión Pública y serían licitadas, mientras que el costo global de la base fueguina fue estimado en un rango de entre 400 y 500 millones de dólares.

Guerra de Malvinas Foto: Archivo

El desafío, no obstante, será convertir las partidas presupuestarias en avances verificables. El proyecto atravesó gobiernos de distintos signos políticos, reformulaciones técnicas, falta de continuidad y demoras. La Nación informó que, desde su inicio en 2022, la obra no había registrado progresos significativos en sus componentes centrales y que su evolución dependía de nuevos fondos oficiales.

Por qué la Antártida aparece en el centro del tablero

Ushuaia compite con otras ciudades australes por captar los servicios vinculados con las expediciones antárticas. Cada buque que se dirige al continente blanco necesita combustible, alimentos, agua, reparaciones, alojamiento, transporte y almacenamiento. Convertirse en un nodo logístico implica, por lo tanto, obtener ventajas científicas y estratégicas, pero también generar actividad económica para la región.

La planificación oficial busca establecer un eje entre Ushuaia y la Base Petrel, ubicada en la Antártida. Mientras la base fueguina concentraría cargas y servicios en el continente americano, Petrel permitiría ampliar la capacidad operativa dentro del territorio antártico. Esa conexión podría facilitar el abastecimiento de las bases argentinas y fortalecer la continuidad de las campañas científicas.

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