Rusia lanzó un nuevo ataque contra Ucrania y bombardeó los aeropuertos de Kiev y Borispol pocas horas antes de la llegada a Moscú de los enviados de Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, consideró que los ataques fueron una provocación deliberada para dificultar las negociaciones impulsadas por Estados Unidos.
Los bombardeos registrados durante la madrugada del sábado tuvieron como objetivo dos de las principales terminales aéreas de la capital ucraniana: el Aeropuerto Internacional de Kiev, también conocido como Zhuliani o Igor Sikorski, y el Aeropuerto Internacional de Borispol, situado aproximadamente 30 kilómetros al este de la ciudad.
Ambos aeropuertos permanecen cerrados al tráfico civil desde el inicio de la invasión rusa a gran escala, el 24 de febrero de 2022. Sin embargo, Zelenski vinculó el ataque con la posibilidad de que los emisarios estadounidenses utilicen alguna de esas instalaciones durante su desplazamiento entre Rusia y Ucrania.
Zelenski acusó a Rusia de intentar frenar las negociaciones
“Durante la noche se produjeron ataques rusos de carácter demostrativo contra nuestros aeropuertos, en Kiev y en Borispol. Fueron deliberados”, afirmó Zelenski a través de sus redes sociales.
Según el mandatario ucraniano, la ofensiva tuvo relación directa con las conversaciones que Witkoff y Kushner mantendrían con funcionarios rusos y con el posterior viaje previsto a Kiev. “Está claro que estos ataques rusos contra los aeropuertos son una reacción a las conversaciones”, sostuvo.
La ofensiva también se produjo después de que Ucrania anunciara una tregua aérea unilateral. Kiev había decidido suspender temporalmente sus ataques contra territorio ruso para facilitar los desplazamientos de los enviados de Trump y había reclamado a Moscú una medida similar.
Sin embargo, Rusia continuó con sus operaciones y volvió a utilizar drones de fabricación iraní, conocidos como Shahed. “Mientras Estados Unidos despliega diplomacia en Kiev, Rusia responde con Shahids ruso-iraníes”, cuestionó Zelenski.
Pese al ataque, el presidente ucraniano aseguró que su gobierno no modificará su postura respecto del proceso diplomático y garantizó la seguridad de la delegación estadounidense.
Witkoff y Kushner llegaron a Moscú
En medio de la escalada, Steve Witkoff y Jared Kushner arribaron este sábado a Moscú a bordo de un avión especial procedente de Estados Unidos. La aeronave aterrizó en el aeropuerto de Vnúkovo y, según reportes de agencias rusas, ingresó al espacio aéreo del país desde Finlandia.
La misión tiene como objetivo impulsar nuevas conversaciones destinadas a alcanzar un acuerdo que permita poner fin a la guerra. Trump había confirmado el viaje y aseguró que sus representantes llevan una propuesta para terminar el conflicto.
Sin embargo, desde el Kremlin adoptaron un tono más prudente y advirtieron que todavía no existen condiciones concretas para detener la guerra. Vladímir Putin también manifestó su disposición a recibir a los enviados estadounidenses, aunque rechazó por ahora una eventual cumbre tripartita con Ucrania y Estados Unidos si no fuera para cerrar un acuerdo definitivo.
Las negociaciones formales entre Moscú y Kiev permanecen paralizadas desde febrero. En este escenario, Zelenski anticipó que Ucrania podría ajustar sus operaciones en el espacio aéreo ruso como respuesta al ataque contra sus aeropuertos.
A pesar de las amenazas y la continuidad de los bombardeos, el mandatario ucraniano insistió en que Kiev mantiene su intención de avanzar hacia una salida diplomática y afirmó que Ucrania está interesada en acercar la paz.









