
Virginia Dillard, una mujer de 105 años nacida en 1920, votó anticipadamente en Marshall, Texas, para las elecciones de medio término de Estados Unidos de este martes 3 de noviembre de 2026. Sin embargo, su participación tiene una historia particular marcada por las barreras raciales.
Es que durante buena parte de su vida, las prácticas discriminatorias limitaron su acceso a las urnas. La aprobación de la Ley de Derecho al Voto de 1965, cuando tenía ya 45 años, marcó un cambio para ella y millones de afroamericanos, que pudieron emitir sufragio por primera vez en sus vidas.
Por qué Virginia Dillard no pudo votar hasta los 45 años
Si bien Dillard nació en 1920, año en que Estados Unidos ratificó la 19.ª Enmienda de la Constitución que prohibió negar el sufragio por motivos de sexo, aquella conquista no garantizó que todas las mujeres pudieran ejercer efectivamente ese derecho.
Durante décadas, los afroamericanos del sur estadounidense enfrentaron diferentes obstáculos, como pruebas de alfabetización, impuestos electorales, intimidaciones y otras restricciones destinadas a impedir su participación política.

El cambio llegó recién el 6 de agosto de 1965, cuando el presidente Lyndon B. Johnson promulgó la Ley de Derecho al Voto, que prohibió prácticas electorales discriminatorias.
“Antes no podíamos votar”, recordó Dillard durante una entrevista con la cadena estadounidense KLTV. La mujer explicó que aquella situación cambió su manera de entender las elecciones y que desde entonces nunca dio por sentado su derecho al sufragio.
Cómo fue su primera votación y qué recordó a los 105 años
Aunque la legislación cambió cuando tenía 45 años, Dillard contó en una entrevista anterior que recién pudo emitir su primer voto a partir de los 50 años.
Según su relato, aquel momento estuvo acompañado por la incertidumbre. “Creía que no me dejarían votar, ¡y me dejaron!”, recordó al describir su primera experiencia electoral. También reveló que se preguntó: “¿Volvería a hacerlo?”, una inquietud que hoy contrasta con su extensa participación democrática.
A sus 105 años, volvió a sufragar para las elecciones legislativas de 2026. Lo hizo durante el período de votación anticipada de Texas, habilitado entre el 19 y el 30 de octubre.
En febrero también había participado de las elecciones primarias. Una allegada le había sugerido votar desde un vehículo para evitar desplazamientos, pero Dillard prefirió caminar hasta el centro de votación y emitir personalmente su sufragio.
“Me gusta ir a votar”, aseguró en su entrevista de octubre. Madre de diez hijos y aficionada a la jardinería, resumió su presente con otra frase: “Soy mayor, pero estoy agradecida”.
El mensaje de Virginia Dillard para las nuevas generaciones
Su historia también refleja una transformación política que atravesó más de un siglo. Dillard vivió 27 elecciones presidenciales estadounidenses, aunque durante décadas no pudo participar efectivamente en ellas.
En febrero explicó cuál era su motivación para seguir concurriendo a las urnas: “Estoy aquí para mostrar lo que puedo hacer”.
Su hija, Vanessa Jackson, sostuvo que la participación electoral de su madre representa el esfuerzo de quienes lucharon contra la discriminación racial. Para la familia, su historia permite comprender los sacrificios realizados por generaciones anteriores.
Durante la entrevista, Dillard también dejó un mensaje dirigido a los votantes más jóvenes: “El futuro les pertenece”. La mujer aseguró que pretende seguir votando mientras pueda hacerlo y convertirse en un ejemplo para quienes todavía no participaron en una elección.










