
Un turista argentino de 26 años murió este lunes 2 de noviembre en un accidente de ala delta en Río de Janeiro. La tragedia ocurrió en la zona de aterrizaje de la playa de São Conrado y, de acuerdo con el relato de un testigo, el instructor habría realizado un giro a baja altura que terminó con el impacto contra la rampa ubicada junto a un muro.
La víctima fue identificada como Adrián Guillermo Arismendi, oriundo de Puerto Deseado, Santa Cruz. En tanto, el instructor brasileño de 45 años, Luiz Eduardo Rodrigues dos Santor, también perdió la vida en el accidente.
El joven había viajado a Río de Janeiro el domingo junto a un grupo de amigos. En tanto, el accidente fue reportado a los bomberos cerca de las 11 de la mañana de este lunes.
Al llegar al lugar, encontraron al argentino y al brasileño en un estado grave y con paro cardiorrespiratorio. Ambos fueron trasladados al Hospital Municipal Miguel Couto, donde finalmente se confirmó su fallecimiento.

Además de los bomberos, el operativo contó con equipos de rescate terrestre y marítimo.
La declaración del vicepresidente del Club de Vuelo Libre de São Conrado
Bruno Menescal, vicepresidente del Club de Vuelo Libre de São Conrado (CSCVL), presenció el accidente y declaró ante las autoridades que investigan el caso. Según explicó, el piloto tenía diez años de experiencia en vuelo y había obtenido su licencia de instructor hacía aproximadamente un año. También señaló que las condiciones climáticas eran favorables al momento del incidente.
Si bien todavía no hay precisiones sobre las causas de la tragedia, Menescal indicó que las primeras hipótesis apuntan a una posible maniobra brusca. El ala delta habría realizado una curva a baja altura antes de impactar contra la rampa de aterrizaje, ubicada junto a un muro. Por otra parte, personas que se encontraban en la playa también aseguraron que la aeronave chocó contra esa pared. Entre las posibilidades que se investigan, tampoco se descarta que el piloto haya sufrido una indisposición.
Desde el CSCVL expresaron sus condolencias a los familiares de las víctimas y comunicaron que tienen en su poder dos cámaras que podrían haber registrado el momento del accidente. Por este motivo, solicitaron que la información y el material audiovisual sean tratados con responsabilidad mientras continúa la investigación.













