
El 30 diciembre de 2015, la Sala I de la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de La Plata le concedió la libertad condicional a Ricardo Barreda, quien por ese entonces tenía 79 años, y así el cuádruple femicida de La Plata salió de prisión definitivamente. En ese momento, se encontraba en la Unidad Penal 25 de Olmos. Desde aquella cárcel, el asesino se mudó a una vivienda en Tigre que le había prestado un conocido.
Algunos meses después, el 17 de mayo de 2016, la Justicia bonaerense dio por extinguida su pena a prisión perpetua por haber asesinado a su esposa Gladys McDonald (57), a sus hijas Cecilia (26) y Adriana Barreda (24) y a su suegra Elena Arreche (86) el 15 de noviembre de 1992 en su casa de La Plata, ubicada en la calle 48.
El odontólogo continuó viviendo en condiciones precarias en ese domicilio de Tigre hasta que por diversos problemas de salud tuvo que ser atendido en centros médicos públicos de la zona norte del Conurbano Bonaerense.
El 16 de junio de 2016, para su cumpleaños número 80, Barreda ya había sido diagnosticado con un cuadro de demencia senil y permanecía internado en el Hospital General Pacheco. Por aquellos años, incluso, se difundió una fotografía del asesino junto a los vecinos de la zona que le festejaron su natalicio en el mismo establecimiento de salud.

Ricardo Barreda en San Martín: de paseo por la peatonal y residencia en pensiones familiares
Tras salir del Hospital de Pacheco, Barreda se fue de Tigre para mudarse a otro partido de la zona norte del Conurbano: San Martín. Allí se hospedó en distintas pensiones familiares y en el hotel España, ubicado en la calle 25 de mayo, a tan solo una cuadra de la peatonal Belgrano.
Sobre todo por la mañana, el asesino salía del lugar para hacer las compras dejando absortos a los vecinos, quienes solían preguntarse si efectivamente se trataba de Barreda mientras lo veían caminar por las calles más transitadas del municipio bonaerense.
Uno de los interrogantes que se hacían, además, tenía que ver con su manutención. ¿Y cómo hacía el femicida para pagar el establecimiento hotelero y sus gastos diarios? Lo cierto es que, al principio, el sujeto pagaba con su jubilación y luego fue PAMI el organismo que dejó cubierta su estadía en el hotel. Pero, de nuevo, su residencia en ese lugar tampoco se prolongó por mucho tiempo.

En agosto de 2019, Ricardo Barreda sufrió una descompensación y fue trasladado al Hospital Interzonal General de Agudos Eva Perón, ubicado en sobre la Ruta 8 también en San Martín. Allí fue diagnosticado con una neumonía severa y permaneció internado hasta finalizar el año.
Los últimos meses de Barreda
Tras recibir el alta en el Hospital Eva Perón, el asesino fue movilizado hacia el municipio de José C. Paz. El 10 de marzo de 2020 finalmente fue ubicado en el Hospital Geriátrico Del Rosario.
Para ese entonces, el estado de salud del individuo era complejo: no solo tenía problemas de próstata y poca movilidad, también presentaba un avanzado deterioro cognitivo. Muchas veces no recordaba quién era y, según testigos, incluso llegó a pensar que se encontraba en su casa de La Plata.
Por otro lado, Barreda tampoco tenía vínculos cercanos ni amigos que fueran a visitarlo. Según su propio biógrafo, Pablo Martí, el hombre pasó sus últimos días en el extremo ostracismo.
La muerte de Ricardo Barreda, el cuádruple femicida de La Plata
El 25 de mayo de 2020, en plena pandemia, cerca de las 14, Ricardo Barreda, el hombre que a los 56 años mató a su esposa, sus dos hijos y a su suegra, murió de un paro cardíaco. Tenía 83 años.

Personal del geriátrico Del Rosario indicaron que el asesino había expresado una última voluntad: ser cremado y que sus cenizas se esparcieran en las cercanías del club Estudiantes de La Plata.
Por supuesto, eso no ocurrió. El femicida fue enterrado por empleados de una funeraria de José C. Paz, quienes fueron los encargados de trasladar sus restos al cementerio municipal.






















