Javier Milei en una reunión del Mercosur en Brasil.
Javier Milei en una reunión del Mercosur en Brasil. Foto: REUTERS

La representación diplomática de Argentina en Caracas vive una etapa de incertidumbre luego de que el gobierno de Brasil dejara de hacerse cargo de los servicios consulares y de representación de Buenos Aires en Venezuela. Esta decisión se dio tras más de un año de encargarse de esa función interina a raíz de la ruptura formal de relaciones con el régimen chavista y se dio a conocer la proyección que hay desde Casa Rosada con respecto a esta situación.

La Casa Rosada solicitó en los últimos días a Italia que asuma esa responsabilidad diplomática aprovechando la buena relación entre el presidente Javier Milei y la primera ministra italiana Giorgia Meloni. Sin embargo, aún resta que el régimen venezolano que actualmente encabeza Delcy Rodríguez de manera interina otorgue el beneplácito oficial para que Roma pueda tomar la representación de los intereses argentinos en el país caribeño.

Embajada argentina en Venezuela.
Embajada argentina en Venezuela.

Desde la salida de Brasil de la embajada, ya no hay personal diplomático argentino ni consulares en Caracas y los funcionarios brasileños, que hasta hace pocos días estaban activos, también se retiraron. “Nosotros nos fuimos y ya no hay nadie de nuestra delegación”, confirmaron fuentes diplomáticas vinculadas al caso, que además precisaron que la bandera brasileña ya no ondea sobre el frontón del edificio diplomático.

Dicha misión brasileña había ocupado ese rol luego de que los diplomáticos argentinos fueran obligados a salir de Venezuela en agosto de 2024 por medidas de intimación del régimen chavista y de que seis dirigentes de la oposición venezolana, que estaban asilados en el edificio, fueran rescatados por Estados Unidos; uno de ellos, que decidió entregarse, falleció mientras estaba bajo custodia.

En este contexto de representación vacante, la normativa internacional -como la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961- obliga al Estado receptor a respetar y proteger los locales, bienes y archivos de misiones diplomáticas, incluso si no hay personal acreditado, mientras se definen nuevas acreditaciones. Tanto Argentina como Venezuela se rigen por ese marco legal que también contempla la protección consular y la salvaguarda de archivos cuando un tercer Estado asume funciones, siempre previa notificación al Estado receptor.

Javier Milei, Lula Da Silva y Pablo Quirno en la Cumbre del Mercosur
El presidente asistió a la Cumbre del Mercosur del 20 de diciembre. Foto: Prensa Gobierno

La situación coincidió con el reclamo argentino en foros internacionales por la liberación de presos políticos, incluidos ciudadanos argentinos como el gendarme Nahuel Gallo y el abogado Germán Giuliani, que permanecen detenidos en Venezuela sin asistencia consular desde diciembre de 2024. El embajador argentino ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Carlos Cherniak, planteó que “es necesario poner fin a esta situación de una buena vez” ante representantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Paralelamente, en los últimos días se conoció que Marino Antonio Mendoza Fuentes, quien se desempeñaba como chofer de la Embajada Argentina en Caracas y estuvo detenido sin motivación aparente desde diciembre de 2024 en el centro de detención El Helicoide, fue liberado tras 13 meses de cautiverio, según informó la activista opositora Elisa Trotta en redes sociales. “Marino fue secuestrado en diciembre de 2024 y permaneció 13 meses en cautiverio”, expresó Trotta, quien agregó que “nos alegra profundamente esta noticia”, aunque sostuvo que la exigencia de liberación de todos los presos políticos continúa.

Tensión entre Brasil y Argentina: el cambio en la diplomacia tras la detención de Maduro

Hay cambios en el mapa geopolítico de Sudamérica, producto de la detención de Nicolás Maduro en Venezuela. En este marco, Brasil informó que dejará de representar a Argentina ante el gobierno venezolano. Según reportó TN, la Cancillería brasileña informó a sus pares de Argentina acerca de su decisión.

Esta medida estaba vigente desde julio de 2024, cuando en medio de tensiones políticas con Javier Milei, el gobierno de Maduro retiró de su país a los diplomáticos argentinos. Frente a esta situación, Brasil había decidido tomar las responsabilidades consulares de Buenos Aires.

El cambio llegó de la mano de Lula da Silva, ya que respondió al posicionamiento favorable de Javier Milei ante el ataque llevado adelante por Estados Unidos en Venezuela, que derivó en la detención de Maduro.