
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, le pidió al gobierno de Brasil que “no se rasguen las vestiduras”, tras las quejas diplomáticas del país vecino por los insultos de Javier Milei a su par brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, a quien llamó “ladrón”, “presidiario” y “totalitario” durante un acto de Flávio Bolsonaro en su lanzamiento como candidato presidencial.
“Que no se rasguen las vestiduras, vinieron acá a hacer campaña, dijeron barbaridades del Presidente y pudieron hacer los recorridos que quisieron hacer”, afirmó en diálogo con LN+.
Horas antes, el propio Milei se había referido a las elecciones de 2023, cuando -según denunció- asesores enviados por Lula hicieron campaña por Sergio Massa. “Vienen a hablar de interferencia, cuando ellos jugaron un rol muy activo en la campaña del 2023″, señaló.
En esa línea, Santilli fue consultado por la “campaña anti-Argentina” que el presidente señaló que fue en gran medida financiada por Brasil. Según el jefe de Gabinete, esas críticas forman parte de “una discusión de modelo” entre las democracias occidentales y las autocracias orientales.
En tanto, jefe de Gabinete consideró que uno de los principales aciertos de Milei fue devolver a la Argentina al eje occidental, ya que -según planteó- el país había quedado al margen de esa discusión por su alineamiento con países como Nicaragua, Cuba, Venezuela e Irán.
Qué dijo Javier Milei sobre Lula da Silva
En su discurso, el jefe de Estado argentino calificó al líder del Partido de los Trabajadores (PT) como “ladrón”, “presidiario” y “totalitario”, le recriminó no haber podido visitar a Jair Bolsonaro y criticó al presidente de la Corte Suprema de Justicia de Brasil, Alexander de Moraes, a quien definió como “basura calva”.
Milei contrapuso la situación actual con los permisos otorgados en el pasado a dirigentes de izquierda internacional durante el encarcelamiento del propio Lula.
“No me permitió visitar a mi amigo injustamente encarcelado, cuando sé que Lula se cansó de recibir dirigentes del exterior cuando estaba preso, entre ellos, el nefasto expresidente argentino, Alberto Fernández”, remarcó el mandatario argentino ante los presentes.
Según indicaron desde Brasilia, estas declaraciones cruzaron una línea roja que marcaba el gobierno de Lula respecto a las agresiones directas contra el presidente o las instituciones brasileñas.
Durante el último tiempo, el país vecino había seguido el viaje de Bolsonaro a Buenos Aires y las respuestas de Milei, que pese a confrontar con su par brasileño, se mantenían dentro de un margen “moderado”.















