
La Fuerza Aérea Argentina avanza en las gestiones con Estados Unidos para incorporar dos aviones de reabastecimiento KC-135R Stratotanker. El objetivo es ampliar el radio de operación de los nuevos caza F-16 y fortalecer las capacidades estratégicas de la aviación militar.
De esta manera, el Gobierno también busca sumar capacidades que permitan aprovechar al máximo el potencial de estas aeronaves, entre ellas, aviones de reabastecimiento en vuelo.
En ese marco, el jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Valverde, confirmó que el país trabaja para incorporar dos KC-135R Stratotanker, aeronaves pertenecientes a la Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF). Según explicó, ya fueron firmados los documentos necesarios para avanzar en la operación.

Argentina negocia dos KC-135R con Estados Unidos
El proceso comenzó formalmente en mayo, cuando la Argentina presentó ante las autoridades estadounidenses una Letter of Request (LOR) para solicitar la adquisición de dos KC-135R. El trámite constituye uno de los pasos necesarios para avanzar en una eventual transferencia de las aeronaves.
Ahora, la operación permanece en una etapa de evaluación. Entre los aspectos pendientes se encuentran la disponibilidad de los aviones en las bases estadounidenses, los estudios técnicos correspondientes y la definición del mecanismo de financiación.
Los KC-135R Stratotanker cumplen una función clave en las fuerzas aéreas modernas: permiten reabastecer combustible en vuelo a otras aeronaves, extender su autonomía y ampliar considerablemente las distancias que pueden cubrir sin necesidad de regresar a una base.
¿Por qué son importantes para los F-16?
La llegada de los dos aviones cisterna permitiría complementar la incorporación de los 24 F-16 adquiridos a Dinamarca y ampliar su radio de acción. De esta manera, los cazas podrían permanecer más tiempo en operaciones y cubrir mayores distancias, una capacidad especialmente relevante para la vigilancia y defensa de un territorio extenso como el argentino.
La estrategia apunta a consolidar al F-16 como la principal plataforma de combate de la Fuerza Aérea Argentina luego de la salida de servicio de los A-4AR.
Además, los KC-135R podrían contribuir a reducir parte de la presión logística que actualmente recae sobre la flota de transporte, especialmente los C-130H Hércules, utilizados para numerosas tareas dentro y fuera del país.

La disponibilidad de los Stratotanker, una dificultad
El principal desafío para concretar la operación está relacionado con la disponibilidad de aeronaves. La USAF todavía utiliza ampliamente los KC-135 para sostener sus operaciones globales, mientras avanza en la transición hacia los más modernos KC-46A Pegasus.
Por este motivo, que Estados Unidos pueda liberar dos unidades en condiciones adecuadas será un factor determinante para definir los tiempos de la operación.
Cuándo llegan los próximos F-16 a la Argentina
Mientras continúan las gestiones por los aviones de reabastecimiento, el Gobierno también confirmó novedades sobre el cronograma de incorporación de los F-16.
La próxima tanda estará integrada por seis aeronaves, que llegarán a la Argentina durante la segunda quincena de septiembre. El lote estará compuesto por dos F-16BM biplaza y cuatro F-16AM monoplaza.
Con esta entrega, la Fuerza Aérea Argentina continuará avanzando hacia la incorporación total de las 24 unidades compradas a Dinamarca, cuyo arribo completo está previsto para fines de 2027.
El Gobierno sostiene que el adelanto de las entregas responde al objetivo de reforzar la capacidad de defensa del espacio aéreo argentino y la vigilancia de las fronteras.
En paralelo, las Fuerzas Armadas también avanzan con la renovación de otros medios. El Ejército Argentino comenzó el traslado hacia distintas unidades del país de los primeros camiones Mercedes-Benz Unimog U4000, incorporados como parte del proceso de modernización del equipamiento terrestre.
Así, la eventual compra de los KC-135R se inscribe en un proceso más amplio de recuperación de capacidades militares, con el objetivo de que la llegada de los F-16 esté acompañada por una estructura logística capaz de sostener y ampliar sus posibilidades operativas.

















