La Corte Suprema definirá qué juez investigará a Claudio “Chiqui” Tapia y a Pablo Toviggino, principales dirigentes de la AFA, por defraudación y lavado de dinero, tras ocho meses de idas y venidas entre jueces federales, de instrucción, penal económico y federales de la Ciudad de Buenos Aires y de Campana.
Desde Viamonte pretenden que todas sus causas queden en el Juzgado Federal de Campana, a cargo de Adrián González Charvay, quien pugna por concentrar todos los expedientes.

Tras un fallo de la Cámara Federal de Casación, cayó en manos de Charvay el caso de la quinta de Pilar, que se sospecha que pertenece a Toviggino pero figura a nombre de un supuesto testaferro.
Sin embargo, el fiscal ante la Cámara de Casación, Mario Villar, recurrirá la decisión de Borinsky y Barroetaveña ante la Corte Suprema mediante un recurso extraordinario.
El plazo para presentar ese recurso vence el 31 de agosto. Si la Corte lo admite, podría definir qué juez es competente en el caso, algo inusual, ya que el máximo tribunal del país no suele resolver estos temas.
La quinta de Pilar es un predio de cinco hectáreas valuado en 25 millones de dólares, que adquirió la empresa Real Central que aparece controlada por el dirigente de fútbol Luciano Pantano y su madre, Ana Lucía Conte, que no tienen capacidad económica para ser propietarios de esa mansión.

La Justicia la allanó y encontró 45 autos de alta gama y de colección, pistas de salto, instalaciones lujosas, pileta, canchas, haras y elementos relacionados con Toviggino, ligado a esa casona.












