
Después de casi un año, el ministro de Economía, Luis Caputo, volverá a verse con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent. El encuentro ocurrirá durante la cumbre del G20 de Finanzas que iniciará este lunes en Asheville, una ciudad del estado de Carolina del Norte.
Caputo ya se encuentra en territorio estadounidense para participar de las jornadas del lunes y el martes. Este espacio reúne a los ministros de Finanzas y titulares de bancos centrales con el claro objetivo de coordinar políticas económicas a nivel global.
Desde el Ministerio de Economía dan por hecho el diálogo presencial con Bessent. El último contacto entre ambos ocurrió en octubre de 2025 en Washington D.C., oportunidad en la que la comitiva argentina acordó avanzar con el swap de monedas por US$ 20.000 millones. Esa medida habilitó una intervención inédita del Tesoro norteamericano en el mercado de cambios local y evitó una devaluación en plena etapa de elecciones legislativas.
El rol del FMI y los desafíos internos
Durante el G20 financiero también se espera la participación de la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva. Por este motivo, la delegación oficial no descarta una reunión con Caputo. Hace apenas un mes, ambos compartieron una conferencia conjunta en el marco de la misión del organismo en Argentina.
En esa visita, la jefa del FMI destacó la reducción de la inflación y la mejora de las condiciones financieras. Sin embargo, descartó una ampliación del financiamiento y reconoció la necesidad de un crecimiento equilibrado, con la implementación de medidas orientadas a facilitar el acceso al crédito y fomentar el consumo familiar.
A nivel local, el Gobierno aún enfrenta fuertes presiones del Congreso para resolver la morosidad que afecta a casi seis millones de familias. Frente a este escenario, el ministro de Economía habilitó créditos en dólares y anunció préstamos hipotecarios en pesos con apoyo del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSeS.
Geopolítica y el interés por Argentina
La misión de Caputo tiene como antecedente inmediato el viaje del presidente del Banco Central, Santiago Bausili, a la reunión de banqueros centrales en Jackson Hole. A esa cita también asistieron el titular de la FED, Kevin Warsh, y los embajadores Peter Lamelas (Estados Unidos en Buenos Aires) y Alec Oxenford (Argentina en Washington).
A través de la red social X, Oxenford destacó el clima de la cumbre: “Hay una audiencia extraordinaria y un nivel de interés excepcional en Argentina. Analizamos cómo el presidente Milei, el ministro Luis Caputo y el gobernador Santiago Bausili han logrado romper el ciclo de inestabilidad macroeconómica que caracterizó a Argentina durante décadas”.
El diplomático valoró el impacto de la disciplina fiscal y su correlato en la confianza de los mercados: “La estabilidad fiscal creó las condiciones para la estabilidad monetaria; la estabilidad monetaria está restaurando la previsibilidad y la confianza. Y la confianza es lo que permite el regreso de la inversión”.
En esa línea, el embajador proyectó el próximo horizonte económico: “El siguiente capítulo es la formación de capital. Con estabilidad macroeconómica, reglas claras, mayor previsibilidad y marcos de inversión como el RIGI, Argentina tiene la oportunidad de convertir la estabilización en inversión, la inversión en capacidad productiva y la capacidad productiva en exportaciones, crecimiento y prosperidad”.
Bessent será el anfitrión de la cumbre en Asheville. Allí, la Casa Blanca busca hacer valer sus intereses en medio del conflicto con Irán, la disputa geopolítica con China y sus propias dificultades financieras.
“Queremos devolver al G20 a su misión central. Esa misión es hablar de lo que los países pueden hacer, lo que las economías pueden hacer, y cómo podemos unirnos para lograr un mejor crecimiento global. Nuestro mensaje a nuestros aliados y socios comerciales es que el crecimiento global es el camino para hacerse cargo de esta montaña de deuda”, remarcó el secretario del Tesoro de EE.UU.
La administración de Donald Trump persigue un acuerdo para impulsar el crecimiento, reducir desequilibrios mundiales y enfrentar los problemas de deuda soberana. Al mismo tiempo, ejerce presión sobre los miembros del grupo para cortar los apoyos económicos a Irán.
El cronograma del G20 continuará el 15 de octubre con un nuevo encuentro en Bangkok, Tailandia. El cierre definitivo será con la Cumbre de Líderes encabezada por Donald Trump, agendada para el 14 y 15 de diciembre en el Trump National Doral de Miami, Florida.




















