
El gobierno de Javier Milei confirmó este miércoles 28 de octubre que mantendrá las relaciones comerciales con Brasil pese a las diferencias políticas con el presidente reelecto Lula da Silva y las repercusiones por la salida de Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos a través de Argentina. Durante la AmCham Trade & Investment Conference, el secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, aseguró que el intercambio bilateral continuará y destacó las oportunidades de exportación de vehículos, gas y urea.
Lavigne explicó que las economías argentina y brasileña tienen sectores que compiten entre sí y otros que se complementan. En ese sentido, señaló que Brasil es un destino fundamental para las camionetas producidas en Argentina, mientras que el mercado brasileño representa una oportunidad creciente para las exportaciones argentinas de gas y urea.

El funcionario sostuvo que la intención del Ejecutivo es conservar las condiciones de intercambio de los últimos tres años. También reconoció que existen cuestiones pendientes relacionadas con protocolos y procedimientos fronterizos que deberán resolverse mediante conversaciones entre ambos gobiernos.
“Vamos a seguir trabajando las relaciones Estado a Estado, como dos países hacen”, afirmó Lavigne durante el encuentro empresarial. La declaración se sumó a la posición expresada el martes por el vocero presidencial Adrián Ravier, quien aseguró que las diferencias ideológicas entre Milei y Lula no deberían afectar la actividad comercial dentro del Mercosur.
Cuánto comercian Argentina y Brasil y qué sectores dependen de esa relación
El intercambio bilateral tiene consecuencias directas para las industrias argentinas, especialmente las vinculadas con la fabricación de vehículos, autopartes, alimentos y productos químicos.
Según el último informe de Intercambio Comercial Argentino del INDEC publicado el 19 de octubre, Argentina exportó bienes a Brasil por US$1.206 millones durante septiembre de 2026, mientras que las importaciones desde ese país alcanzaron los US$1.375 millones. Esto representa un intercambio bilateral de US$2.581 millones en un solo mes y un déficit comercial argentino de US$169 millones.

El dato permite dimensionar la importancia económica de la relación: solo durante septiembre, las ventas a Brasil representaron aproximadamente el 12% de todas las exportaciones argentinas.
Para los sectores industriales que venden al mercado brasileño, mantener abiertos los canales comerciales y resolver los procedimientos fronterizos resulta relevante para sostener sus operaciones. Sin embargo, la continuidad de los vínculos diplomáticos no garantiza por sí sola un aumento de las exportaciones, que también dependen de la demanda y de las condiciones económicas de ambos países.
Cómo sigue la relación con Brasil y qué otros acuerdos comerciales busca Argentina
La definición comercial se conoció después de que el Gobierno argentino descartara enviar una felicitación oficial a Lula por su reelección. Sin embargo, Ravier aclaró que la diplomacia y las operaciones económicas continuarían con normalidad, una posición que ratificó Lavigne al día siguiente.
Además del vínculo con Brasil, el Gobierno busca ampliar sus acuerdos comerciales con otros mercados, entre ellos Estados Unidos, Japón, Vietnam y Corea del Sur. Durante la conferencia, Lavigne expresó el interés argentino por acercarse a la Alianza Transpacífico y avanzar con la aprobación legislativa del acuerdo comercial con Washington.

Respecto de Estados Unidos, el funcionario evitó establecer una fecha para completar el proceso parlamentario y señaló que depende del Congreso. También defendió una estrategia económica orientada a aumentar las exportaciones.
Por ahora, desde Casa Rosada ratificaron su intención de sostener los intercambios con Brasil mientras quedan pendientes las conversaciones sobre procedimientos fronterizos y otras cuestiones operativas. Los próximos contactos entre ambos gobiernos permitirán conocer cómo avanzará esa agenda durante el nuevo mandato de Lula.
















