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Cómo quitar el moho de la cortina de baño y dejarla como nueva con trucos caseros

El moho en la cortina de baño aparece por humedad y mala ventilación. Con vinagre, bicarbonato y algunos hábitos simples, se puede eliminar y evitar que vuelva.

Cortinas del baño
Cortinas del baño Foto: Canal26.com
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La cortina de baño suele ser una de las superficies más olvidadas en la limpieza diaria, pero también una de las que más rápido acumula humedad. Después de cada ducha, el vapor, las gotas de agua y los pliegues cerrados crean el escenario perfecto para que aparezcan manchas oscuras, olor desagradable y restos de moho.

El problema no es solo estético. El moho crece en ambientes húmedos y, según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, la clave para controlarlo es atacar la humedad y limpiar las superficies afectadas a tiempo. Además, los CDC advierten que la exposición al moho puede provocar molestias respiratorias, irritación en ojos, nariz o piel en personas sensibles.

Por qué aparece moho en la cortina de baño

El baño reúne tres condiciones que favorecen la aparición de hongos: humedad constante, calor y poca circulación de aire. Cada vez que la cortina queda pegada, doblada o arrugada después de la ducha, el agua se mantiene atrapada entre los pliegues y tarda mucho más en evaporarse.

Las cortinas de plástico, vinilo o tela pueden mancharse si no se secan bien. En las de plástico, el moho suele verse como puntos negros o verdosos. En las de tela, puede aparecer como manchas grises, amarillentas o marrones, acompañadas de olor a humedad. La EPA recomienda resolver cualquier problema de agua o filtración y secar completamente las superficies para evitar que el moho avance.

El método casero más efectivo para limpiar la cortina

Uno de los recursos más usados para limpiar la cortina de baño es el vinagre blanco, especialmente cuando las manchas todavía no están demasiado adheridas. Para aplicarlo, retirá la cortina de la barra, colocala en una palangana, bañera o balde grande y prepará una mezcla con una taza de vinagre blanco por cada litro de agua fría. Dejala en remojo durante al menos una hora.

Baño, ducha. Foto: Unsplash.
Baño, ducha. Foto: Unsplash.

Después, frotá las zonas manchadas con un cepillo de cerdas suaves o una esponja. Es importante no usar elementos demasiado abrasivos, porque pueden romper el plástico o desgastar la tela. Una vez removidas las manchas, enjuagá con abundante agua y dejá secar la cortina completamente extendida.

Si el moho está más pegado, podés reforzar la limpieza aplicando una mezcla más concentrada sobre las zonas afectadas. En ese caso, usá dos partes de vinagre y una de agua, dejá actuar unos minutos y luego frotá con suavidad. Nunca mezcles vinagre con lavandina, ya que la combinación de productos de limpieza puede generar vapores peligrosos. La EPA también advierte que no se debe mezclar lavandina con amoníaco u otros limpiadores.

Bicarbonato para manchas difíciles

Otra alternativa casera es el bicarbonato de sodio, ideal para manchas localizadas o zonas con olor fuerte. Prepará una pasta con tres partes de bicarbonato y una parte de agua, aplicala directamente sobre la mancha y dejá actuar entre 10 y 15 minutos.

Bicarbonato de sodio. Foto: Freepik

Luego, rociá un poco de vinagre blanco sobre la pasta. La espuma que se genera ayuda a aflojar residuos y suciedad adherida. Después, frotá con un cepillo suave, enjuagá bien y colgá la cortina abierta para que se seque al aire.

Este método es útil porque combina acción abrasiva suave con limpieza profunda, sin necesidad de recurrir de entrada a productos más fuertes.

¿Se puede lavar la cortina en el lavarropas?

Sí, pero depende del material. Las cortinas de tela suelen tolerar mejor el lavado en lavarropas. Lo recomendable es usar un ciclo suave con agua tibia, detergente común y media taza de vinagre blanco o bicarbonato. También se pueden sumar dos toallas viejas para generar fricción y ayudar a desprender la suciedad.

Las cortinas plásticas también pueden lavarse en algunos casos, pero siempre con agua fría y ciclo delicado. Lo más importante es no colocarlas en la secadora, porque el calor puede deformarlas o arruinarlas. Al terminar, conviene colgarlas de inmediato, bien extendidas, para que se sequen sin acumular humedad.

Cuándo usar lavandina y cuándo evitarla

La lavandina puede servir en casos puntuales, sobre todo en superficies no porosas o cortinas plásticas con manchas muy marcadas. Sin embargo, no debería ser la primera opción para todas las limpiezas. La EPA señala que el uso de biocidas como la lavandina no se recomienda como práctica rutinaria para remover moho, ya que lo fundamental es limpiar, retirar los restos y controlar la humedad.

Si se usa, debe hacerse con guantes, buena ventilación y sin mezclarla con ningún otro producto. Una proporción segura y habitual es diluir una pequeña cantidad en abundante agua, aplicar por pocos minutos, enjuagar muy bien y dejar secar por completo.

Cómo evitar que el moho vuelva a aparecer

La mejor estrategia no es limpiar más fuerte, sino evitar que la cortina permanezca mojada durante horas. Después de cada baño, conviene estirarla de punta a punta para que no queden pliegues húmedos. También ayuda abrir una ventana, prender el extractor o dejar la puerta del baño abierta durante algunos minutos.

La EPA recomienda usar extractores en baños y cocinas para eliminar humedad hacia el exterior. Los CDC también remarcan que el moho debe removerse cuando se ve o se huele, y que las personas con asma, alergias o enfermedades pulmonares pueden ser más sensibles.

Un truco simple es rociar la cortina dos o tres veces por semana con una mezcla de partes iguales de agua y vinagre blanco. No hace falta empaparla: basta con una capa ligera en la zona inferior, que suele ser la más afectada.

Cada cuánto limpiar la cortina de baño

Para mantenerla en buen estado, lo ideal es hacer una limpieza profunda una vez por mes. Si el baño tiene poca ventilación, si la cortina queda muy cerca de la bañera o si varias personas se duchan todos los días, puede ser necesario limpiarla con más frecuencia.

También conviene revisar los bordes inferiores, los ojales y las zonas que quedan pegadas a la pared. Si el moho vuelve enseguida después de limpiar, puede haber un problema de ventilación, filtración o exceso de humedad que necesita una solución más de fondo.

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