
La creencia de que manejar más despacio siempre ayuda a ahorrar combustible no se cumple en todos los casos. Así lo advirtió el mecánico español Juanjo Jiménez, quien explicó que algunos autos pueden gastar más a 110 km/h que a 120 km/h, según cómo estén diseñados.
Durante una entrevista en el programa La Tarde de la radio española COPE, Jiménez aclaró que el consumo de combustible varía según las características técnicas y la configuración de cada modelo. En los autos más modernos, los sistemas electrónicos regulan el motor para reducir las revoluciones a menor velocidad, lo que suele traducirse en un menor gasto.
Sin embargo, el especialista remarcó que en vehículos más antiguos —especialmente los fabricados antes de la pandemia o con más de diez años— la ecuación puede ser distinta. En estos casos, el consumo puede ser mayor a 110 km/h que a 120 km/h, debido a cómo fue configurado el motor por el fabricante.
Por qué algunos autos gastan más a menor velocidad
Jiménez explicó que no todos los motores funcionan igual ni tienen el mismo rendimiento a diferentes velocidades. “Es porque el fabricante lo ha querido así”, resumió el mecánico, al referirse a la configuración mecánica de cada vehículo.

En los modelos más viejos, la relación entre velocidad y consumo puede estar determinada por la tecnología disponible en el momento de su fabricación. Por eso, no siempre circular más despacio garantiza un menor gasto de combustible.
Consejos para reducir el consumo de combustible
Más allá de estas diferencias, Jiménez recomendó mantener una velocidad constante y evitar aceleraciones o frenadas bruscas para optimizar el consumo. “Velocidad constante, evitando frenazos y acelerones”, aconsejó.
El mecánico también destacó la importancia de mantener el auto en buen estado y controlar la presión de los neumáticos. Si las ruedas tienen menos aire del recomendado, aumenta la resistencia al rodamiento y el motor debe trabajar más, lo que incrementa el consumo.
“Unos neumáticos que no tengan la presión adecuada van a hacer que nuestro auto se sienta más pesado y tengamos que presionar un poquito más al pedal del acelerador”, explicó Jiménez. Por eso, recomendó revisar periódicamente la presión y respetar siempre los valores indicados por el fabricante.














