
La renuncia de Santiago Peña a la presidencia de Paraguay volvió a poner al país en el centro de una crisis política. Su salida se produjo en medio del escándalo por Ueno Bank, las protestas de ahorristas y las iniciativas para someterlo a juicio político.
Sin embargo, 27 años atrás, Paraguay había atravesado otra crisis que terminó con la renuncia de un presidente. El 28 de marzo de 1999, Raúl Cubas Grau abandonó el poder tras el asesinato del vicepresidente Luis María Argaña y una ola de protestas que dejó siete manifestantes muertos.
La crisis de 1999: un vicepresidente asesinado y siete manifestantes muertos
Raúl Cubas Grau asumió la Presidencia el 15 de agosto de 1998, pero su gobierno quedó rápidamente envuelto en una disputa política por la liberación del exgeneral Lino Oviedo, condenado por su participación en un intento de golpe de Estado.

La tensión estalló el 23 de marzo de 1999, cuando el vicepresidente Luis María Argaña fue asesinado en Asunción. El crimen desencadenó las protestas conocidas como el “Marzo Paraguay”, que dejaron siete manifestantes muertos y numerosos heridos.
Ante el avance de un juicio político, Cubas Grau renunció el 28 de marzo, después de apenas siete meses de mandato. Como el vicepresidente había sido asesinado, el entonces presidente del Senado, Luis Ángel González Macchi, asumió la Presidencia.
La crisis de 2026: el escándalo de Ueno Bank y la salida de Santiago Peña
Veintisiete años después, Santiago Peña, también del Partido Colorado, presentó su renuncia en medio de una crisis financiera y política vinculada con Ueno Bank.
El Banco Central del Paraguay dispuso la resolución de la entidad este martes, tras detectar graves problemas de solvencia. La situación afectó a casi tres millones de clientes y provocó protestas para exigir la devolución de los depósitos.

El escándalo también alcanzó al Gobierno por los vínculos empresariales previos de Santiago Peña con Ueno y los cuestionamientos sobre fondos públicos. En medio de las iniciativas parlamentarias para impulsar un juicio político, el mandatario renunció este jueves después de poco más de tres años en el cargo.
Así, Paraguay volvió a enfrentar una salida presidencial anticipada. Mientras que en 1999 la sucesión recayó en el presidente del Senado, en 2026 el vicepresidente Pedro Alliana quedó a cargo de completar el mandato hasta agosto de 2028.













