
Durante el embarazo, el cuerpo atraviesa todos los días una serie de cambios hormonales que no solamente impactan en el desarrollo del bebé, sino que también en la piel, las uñas y el cabello. De hecho, muchas mujeres aseguran que durante esta etapa, el pelo se vuelve más fuerte y brillante.
Y aunque suele atribuirse a una mejor alimentación o al consumo de las vitaminas prenatales, los médicos y dermatólogos explican que existe un motivo más profundo: las hormonas modifican el ciclo natural del crecimiento del pelo.

De hecho, diversos estudios científicos demostraron que el aumento de los estrógenos durante la gestación retrasa la caída del pelo, lo que hace que se conserve una mayor cantidad de cabellos en la cabeza y dé la sensación de una melena más densa.
¿Por qué el pelo suele verse mejor durante el embarazo?
Según un estudio publicado en la International Journal of Trichology, las modificaciones hormonales propias del embarazo alteran temporalmente el ciclo del folículo piloso y reducen la caída del cabello, un fenómeno que suele revertirse después del parto.
En la misma línea, especialistas en dermatología publicados en Dermatologic Clinics señalan que el incremento de los estrógenos mantiene un mayor número de folículos en fase de crecimiento, lo que explica el aspecto más abundante del cabello durante la gestación.
De hecho, cada cabello atraviesa un ciclo compuesto por tres etapas: crecimiento (anágena), transición (catágena) y reposo o caída (telógena). En condiciones normales, entre el 85% y el 90% del cabello se encuentra en fase de crecimiento, mientras que el resto está próximo a desprenderse.
Durante el embarazo, los niveles elevados de estrógenos prolongan la fase anágena y retrasan el ingreso de los folículos a la etapa de caída. Como consecuencia, disminuye la cantidad de cabellos que se desprenden diariamente y aumenta el volumen visible.
Por eso, muchas embarazadas perciben que su melena luce más espesa, con mayor brillo y fuerza, aunque en realidad no se produzcan más cabellos nuevos, sino que se conservan durante más tiempo.

¿Por qué el pelo se cae después del parto?
Tras el nacimiento del bebé, los niveles de estrógenos disminuyen de forma abrupta y el ciclo capilar vuelve a su funcionamiento habitual. Como resultado, muchos de los cabellos que permanecían en fase de crecimiento ingresan casi al mismo tiempo en la etapa de caída.
Este proceso recibe el nombre de efluvio telógeno posparto y suele comenzar entre los dos y cuatro meses después del parto.
La American Academy of Dermatology (AAD) explica que esta caída es temporal y, en la mayoría de los casos, el cabello recupera gradualmente su densidad habitual durante los meses siguientes, sin necesidad de tratamientos específicos.














