El clima en Buenos Aires se prepara para un cambio rotundo después de un fin de semana marcado por el descenso de las temperaturas producto de la llegada de un frente frío. Según indica el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se espera que las condiciones comiencen a cambiar a lo largo de los próximos días, dando lugar a un tiempo más cálido para el fin de semana.
Hoy lunes, la provincia estuvo atravesada por una alerta amarilla por frío extremo que puede tener un efecto leve a moderado en la salud y ser peligroso. El aviso también afectó al sureste de Entre Ríos, el norte de Corrientes y Misiones y el este de Jujuy, en lo que significó el día más frío de la semana.
¿Hasta cuándo sigue la ola polar en Buenos Aires?
La etapa más intensa del frío comenzará a ceder desde el miércoles 9 de septiembre, cuando la temperatura mínima suba a 10 °C y la máxima alcance los 19 °C. La mejora se consolidará el jueves, con registros de entre 12 °C y 20 °C, por lo que ya no correspondería hablar de condiciones polares.
Sin embargo, el alivio será breve. El viernes la máxima volverá a bajar hasta los 15 °C, con cielo mayormente nublado, ráfagas de hasta 50 km/h y una baja probabilidad de lluvia. Aunque la mínima se mantendrá en 12 °C, el viento y la nubosidad podrían dejar una jornada nuevamente fresca en Buenos Aires.
Cómo sigue el clima esta semana en el AMBA
- Martes: mínima de 7 °C y máxima de 16 °C con cielo despejado.
- Miércoles: mínima de 10 °C y máxima de 19 °C con cielo parcialmente nublado.
- Jueves: mínima de 12 °C y máxima de 20 °C con cielo parcialmente nublado.
- Viernes: mínima de 12 °C y máxima de 15 °C con cielo mayormente nublado, ráfagas de hasta 50 km/h y 10% de probabilidades de lluvia.
El alivio dura poco: por qué vuelve a bajar la temperatura el viernes
Después de alcanzar los 20 °C el jueves, la temperatura volverá a descender el viernes en Buenos Aires. La máxima caerá hasta los 15 °C, mientras que la mínima se mantendrá en 12 °C, en una jornada dominada por abundante nubosidad y pocas posibilidades de recibir radiación solar directa.
Además, las ráfagas de hasta 50 km/h podrían aumentar la sensación de frescura, especialmente en zonas abiertas y durante las primeras horas. Aunque no se tratará de una nueva ola polar, el viento, el cielo mayormente nublado y la baja probabilidad de lluvia pondrán fin al breve alivio térmico.
La temperatura volverá a bajar el viernes por la combinación de mayor nubosidad, menor radiación solar y viento más intenso. Después de alcanzar los 20 °C el jueves, el cielo mayormente cubierto impedirá que el suelo reciba suficiente energía del sol, limitando la recuperación térmica y dejando una máxima cercana a los 15 °C.
A este escenario se sumarán ráfagas de hasta 50 km/h, vinculadas a un nuevo recambio de aire sobre el AMBA. El viento acelerará la pérdida de calor corporal y hará que el ambiente se perciba más fresco. No será otra ola polar, sino un descenso moderado provocado por la nubosidad y la circulación de aire más frío.
















