River atraviesa uno de los momentos más delicados de su temporada. La eliminación por penales frente a Independiente Santa Fe, en los octavos de final de la Copa Sudamericana, precipitó la salida de Eduardo Coudet y abrió una etapa inesperada en Núñez.
La dirigencia eligió a Leonardo Ponzio como entrenador interino de River, una decisión que combina sentido de pertenencia, liderazgo y conocimiento del funcionamiento interno del club.
El exmediocampista ya estuvo al frente de su primera práctica y se prepara para debutar el domingo ante Banfield, en el estadio Florencio Sola. No tendrá demasiado tiempo para ensayar: el calendario obliga a conseguir respuestas inmediatas y el presente deportivo convirtió cada partido en una prueba determinante.
Por qué River eligió a Leonardo Ponzio para reemplazar a Coudet
La llegada de Ponzio al banco de River no responde solamente a su historia como jugador. Desde su retiro integró la estructura futbolística del club y se desempeñó dentro de la Secretaría Técnica, una función que le permitió seguir de cerca al plantel profesional y conocer las decisiones deportivas de la institución.
Su recorrido también le otorga una ascendencia especial en el vestuario. Ponzio fue capitán, ganó 17 títulos con la camiseta de River y se transformó en uno de los grandes referentes de la etapa más exitosa del club en las últimas décadas.

Ahora deberá trasladar ese liderazgo a una función completamente diferente, con la responsabilidad de elegir jugadores, definir un sistema y administrar la presión cotidiana.
El cuerpo técnico contará con Marcelo Escudero y Christian Manfredi como ayudantes de campo, mientras que Cristian Segura y Nicolás Paolorossi estarán a cargo de la preparación física.
La presencia de Escudero, con experiencia en la Reserva y en anteriores períodos de transición, aparece como un respaldo importante para el flamante entrenador.
Primer desafío: levantar a un plantel golpeado
El objetivo más urgente de Leonardo Ponzio será reconstruir la confianza del plantel de River. El equipo quedó eliminado de la Copa Sudamericana en el Monumental luego de una extensa definición por penales frente a Independiente Santa Fe.
Ese resultado profundizó una racha negativa y terminó de cerrar el ciclo de Eduardo Coudet. La falta de resultados, sumada a la irregularidad del funcionamiento colectivo, se volvió incompatible con la exigencia deportiva que existe en Núñez.
El nuevo cuerpo técnico deberá trabajar tanto sobre el rendimiento futbolístico como sobre el estado anímico de los jugadores. River necesita volver a ganar, pero también requiere señales claras dentro de la cancha: mayor seguridad defensiva, circulación más rápida de la pelota y una identidad reconocible que le permita recuperar la iniciativa.
Ponzio conoce la presión que rodea al equipo y comprende que el margen para desarrollar un proyecto es reducido. Su primera misión será simplificar el mensaje, ordenar las funciones y recuperar la intensidad competitiva.
El partido frente a Banfield representará la primera oportunidad para provocar una reacción y comenzar a modificar el clima que rodea al plantel.
Segundo desafío: recuperar terreno y clasificar a las copas internacionales
La situación de River en la Tabla Anual obliga a mirar más allá del próximo encuentro. El equipo necesita sumar con regularidad para mantenerse en carrera por un lugar en las competiciones internacionales de 2027.
Quedar afuera de la Copa Libertadores y de la Copa Sudamericana representaría un golpe importante desde lo deportivo, institucional y económico.
El conjunto de Núñez todavía dispone de fechas para modificar su panorama, pero cada punto comienza a adquirir un valor extraordinario. Ponzio deberá encontrar una formación estable y evitar que la urgencia derive en cambios constantes.
En este escenario, la regularidad será fundamental para recuperar posiciones y llegar al tramo final del Torneo Clausura con posibilidades concretas de clasificación.
El entrenador interino contará con un plantel que posee nombres destacados y genera expectativas muy altas. Su principal desafío será transformar el potencial individual en rendimiento colectivo, evitando que la ansiedad condicione las decisiones dentro de la cancha.
La recuperación no dependerá únicamente de grandes actuaciones. River también necesitará aprender a disputar partidos cerrados, sostener resultados favorables y reducir los errores que le costaron puntos durante la temporada.
Tercer desafío: devolver a River a la pelea por el Clausura
Aunque el presente invita a la cautela, la historia de River no permite establecer objetivos mínimos. La clasificación a la siguiente fase del campeonato local aparece como una obligación, pero la aspiración de fondo será volver a competir directamente por el título.
El equipo se encuentra lejos de los puestos de privilegio de la Zona B, después de un comienzo adverso que incluyó una prolongada serie de malos resultados.
La salida anticipada de la Copa Argentina y la eliminación internacional redujeron considerablemente el calendario. Por ese motivo, el Torneo Clausura quedó como el gran objetivo de River para el resto del semestre.
Ponzio deberá conseguir que el plantel transforme esa situación en una ventaja. Al tener una sola competencia, los jugadores dispondrán de semanas más extensas para entrenarse, corregir errores y preparar cada encuentro.
La contracara es evidente: River ya no tendrá otro torneo que le permita compensar un mal resultado. La presión se concentrará exclusivamente en el campeonato local y cada partido tendrá un peso decisivo.
El calendario también incluye el Superclásico frente a Boca, un encuentro que puede influir de manera determinante en el ánimo del equipo y en la continuidad del proceso.
Llegar a ese compromiso con una evolución visible podría fortalecer la figura de Ponzio y modificar el clima que actualmente rodea al club.
Cuándo debuta Leonardo Ponzio como entrenador de River
El estreno de Leonardo Ponzio como DT de River está previsto para el domingo frente a Banfield, desde las 15, por el Torneo Clausura.
Será su primera experiencia oficial al frente de un plantel profesional y el comienzo de una etapa que, en principio, tendrá carácter interino.
Más allá de la duración inicial del ciclo, el excapitán tiene una oportunidad única. Si consigue ordenar al equipo, recuperar resultados y devolverle competitividad, su interinato podría adquirir una dimensión diferente.
En Núñez saben que las decisiones futuras dependerán del rendimiento, pero el presente no admite especulaciones. Ponzio deberá encontrar soluciones mientras la dirigencia analiza los próximos pasos deportivos.
















