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En 1994, Quilmes recurrió a una bruja para lograr el ascenso: 9 años después y tras perder 5 finales consecutivas, un hincha “rompió el maleficio”

Una deuda impaga desató una de las leyendas más insólitas del fútbol argentino. Después de años de frustraciones, un hincha se presentó ante la tumba de la Bruja Dora en Chascomús y le hizo una promesa desesperada: lo que ocurrió después quedó grabado en la historia de Quilmes.

Quilmes y la tumba de la bruja Dora.
Quilmes y la tumba de la bruja Dora. Foto: Imagen generada con IA para Canal26.com.
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Durante casi una década, Quilmes Atlético Club convivió con una de las leyendas más misteriosas del fútbol argentino. Una supuesta maldición, un pacto económico incumplido y cinco finales perdidas alimentaron una historia que comenzó en 1994 y tuvo un desenlace inesperado en 2003, cuando un hincha decidió visitar la tumba de una mujer conocida como la Bruja Dora.

El protagonista fue Rodolfo Acosta, un simpatizante del Cervecero que viajó aproximadamente 100 kilómetros hasta un cementerio de Chascomús, provincia de Buenos Aires, convencido de que debía hacer algo para terminar con la mala racha de su equipo.

Lo que ocurrió después convirtió aquella visita en una de las anécdotas más recordadas por los hinchas: Quilmes encadenó resultados positivos, consiguió el ascenso a Primera División y Acosta regresó al cementerio para cumplir una promesa.

Plantel de Quilmes (2003) Ascenso: Elizaga, Gerlo, Raggio, Desabato, Saavedra, Braña, Aguilar, Benítez Fernández, Abaurre, Cigogna.
Plantel de Quilmes (2003) Ascenso: Elizaga, Gerlo, Raggio, Desabato, Saavedra, Braña, Aguilar, Benítez Fernández, Abaurre, Cigogna. Foto: anotandofutbol.blogspot.com.

En 1994, Quilmes habría contratado a una bruja para conseguir el ascenso a Primera División

La historia comenzó durante la temporada 1993/94 de la Primera B Nacional, cuando Quilmes disputaba el campeonato mano a mano con Gimnasia y Esgrima de Jujuy.

A falta de cuatro fechas, la tensión era enorme. Según la leyenda, un grupo de dirigentes del club decidió recurrir a una mujer conocida como Dora, que vivía en Chascomús y a quien se le atribuían supuestos poderes sobrenaturales. El objetivo era conseguir ayuda para superar al conjunto jujeño y alcanzar la máxima categoría del fútbol argentino.

La versión más difundida sostiene que los dirigentes acordaron pagarle una suma de dinero a cambio de su intervención. Sin embargo, los resultados deportivos no fueron los esperados y el supuesto pacto quedó incumplido.

Según reconstruyó el diario Olé, la controversia surgió después de un partido ante Deportivo Morón que fue suspendido por la explosión de un petardo. Los dirigentes habrían considerado que Dora no había cumplido con lo prometido y, por ese motivo, solo le pagaron una parte del dinero acordado.

La leyenda asegura que la mujer reaccionó lanzando una maldición: Quilmes no conseguiría regresar a Primera División. No existen pruebas de que aquella supuesta maldición tuviera efectos reales, pero la historia comenzó a circular entre los hinchas.

Bandera de Quilmes; fútbol argentino.
Bandera de Quilmes; fútbol argentino. Foto: anotandofutbol.blogspot.com.

La maldición de la Bruja Dora: cinco finales perdidas y casi una década sin ascender

Con el paso de los años, las frustraciones deportivas parecieron alimentar el mito. Quilmes estuvo cerca de conseguir el ascenso en distintas oportunidades, pero acumuló derrotas decisivas que profundizaron el malestar de sus simpatizantes.

Entre 2000 y 2001, el equipo perdió cinco finales consecutivas. Cada nueva eliminación reavivaba los rumores sobre la Bruja Dora y aquel supuesto acuerdo de 1994.

La historia alcanzó mayor notoriedad cuando el desaparecido Canal Infinito, especializado en fenómenos paranormales, difundió un documental sobre la presunta maldición en 2002. Sin embargo, dentro del club también existían voces escépticas.

Julio García, integrante de la comisión de fútbol durante la temporada 2002/03, recordó en una entrevista con Infobae que no creía en la influencia de ninguna bruja.

Mientras tanto, los hinchas seguían buscando explicaciones para una sucesión de resultados adversos que parecía no terminar nunca.

El hincha de Quilmes que viajó 100 kilómetros para pedirle a la Bruja Dora que terminara con la maldición

La historia dio un giro cuando Rodolfo Acosta decidió intervenir por su cuenta. Después de un empate 3-3 frente a Almagro, en un encuentro que Quilmes había estado cerca de ganar, el simpatizante resolvió viajar hasta Chascomús para encontrar a Dora.

Al llegar descubrió que la mujer había fallecido, por lo que comenzó a buscar su sepultura en el cementerio local. Finalmente, consiguió encontrarla y decidió hablarle frente a su tumba.

En una entrevista publicada por Infobae en 2018, Acosta recordó que le explicó que los hinchas no eran responsables de las promesas incumplidas por los dirigentes.

También le hizo un ofrecimiento: si Quilmes conseguía ascender, regresaría para arreglar su tumba y decorarla con los colores del club. A partir de aquella visita, el equipo acumuló una racha de seis victorias, tres empates y una sola derrota en diez partidos.

Aunque no existe ninguna relación causal demostrada entre ambos acontecimientos, la coincidencia fortaleció la leyenda entre los simpatizantes.

El fanático de Quilmes decoró la tumba de la Bruja Dora.
El fanático de Quilmes decoró la tumba de la Bruja Dora. Foto: Facebook / Quilmes Fotos Retro.

En 2003, Quilmes logró el ascenso y el hincha regresó a cumplir su promesa

El desenlace llegó en julio de 2003, cuando Quilmes disputó la final por el segundo ascenso frente a Argentinos Juniors. En el partido de ida, jugado en el Estadio Centenario, el defensor Agustín Alayes convirtió el único gol del encuentro y le dio al Cervecero una ventaja fundamental.

La revancha se disputó el 5 de julio en el estadio de Ferro Carril Oeste. El empate sin goles permitió que el conjunto dirigido por Gustavo Alfaro regresara a Primera División después de doce años.

Para miles de hinchas, aquel resultado significó el final de una larga etapa de frustraciones. Pero Rodolfo Acosta todavía tenía una tarea pendiente.

Tal como había prometido, volvió al cementerio de Chascomús y arregló la tumba de Dora. Como no consiguió piedras azules, decidió pintarlas y colocar una bandera de Quilmes.

Según relató posteriormente, regresó en otras oportunidades e incluso llevó un recuerdo del club cuando el equipo consiguió clasificarse a la Copa Libertadores.

Tapa de revista del ascenso de Quilmes en 2003.
Tapa de revista del ascenso de Quilmes en 2003. Foto: anotandofutbol.blogspot.com.

La historia de la Bruja Dora permanece como una de las leyendas más singulares del fútbol argentino. Lo comprobable es que Quilmes ascendió en 2003 y que un hincha contó cómo intentó terminar con una supuesta maldición mediante una promesa frente a una tumba.

Si existió alguna influencia sobrenatural, pertenece exclusivamente al terreno de las creencias. Lo cierto es que, desde entonces, el recuerdo de aquella visita quedó ligado a uno de los ascensos más celebrados por los hinchas del Cervecero.

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