Este sábado 31 de octubre, el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio aclaró que el gobierno de Donald Trump no participó de los preparativos para la salida de Flávio Bolsonaro de Brasil luego del balotaje en el que Luiz Inácio Lula da Silva obtuvo la reelección. En una conferencia de prensa en Atlanta, Giorgia, Rubio dijo que Bolsonaro “ya disponía de un visado, y el presidente tomó la decisión de permitirle entrar en el país” y que “el Gobierno de Estados Unidos no participó directamente” en la huida del excandidato a presidente.
Bolsonaro pasó por Argentina y Ecuador para llegar a Miami. El senador brasileño y su familia se trasladaron en un avión privado desde Puerto Iguazú a Guayaquil, después de casi 24 horas en el aeropuerto de Misiones.
Desde la Dirección Nacional de Migraciones indicaron que la familia Bolsonaro no tenía impedimentos legales para ingresar al país y que los documentos eran válidos. A su vez, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, defendió la salida de Bolsonaro de Argentina rumbo a Estados Unidos. “Migraciones autorizó porque no había ningún impedimento”, afirmó desde Rosario.
Tras el paso de Bolsonaro por terrotorio argentino, el gobierno de Lula da Silva convocó a la máxima representante diplomática argentina en Brasil para pedir explicaciones al respecto.
La reunión se realizó el jueves 29 de octubre en Brasilia y se conoció este viernes 30: allí, la Cancillería brasileña busca determinar si funcionarios del gobierno de Javier Milei participaron en la organización del traslado, aunque esa eventual intervención todavía no fue acreditada judicialmente.
Flávio Bolsonaro rompió el silencio desde Estados Unidos tras abandonar Brasil
Este viernes 20 de octubre, Bolsonaro habló desde Estados Unidos a través de una transmisión en vivo por Instagram. El excandidato a presidente afirmó que decidió abandonar Brasil junto a su esposa Fernanda y sus dos hijas para continuar con su actividad política desde el exterior.
También contó la última visita a su padre, Jair Bolsonaro, quien permanece bajo arresto domiciliario: fue a verlo el lunes posterior a las elecciones y cuando se retiraba, fue notificado de una resolución del juez Alexandre de Moraes que ordenaba retener sus pasaportes y le prohibía salir del país. “Miré a mi padre y le dije: ‘Papá, empezó la persecución’”, recordó.

En otro tramo, rechazó las acusaciones judiciales y aseguró que su salida respondió a la necesidad de preservar su libertad. Además, insistió en sus cuestionamientos al proceso electoral: “Perdí contra el sistema, no contra mi adversario”.

















