
Hay sueños que permanecen guardados durante décadas y que, cuando finalmente se cumplen, adquieren un significado especial. Esa es la historia de Nicolás Borreguero, un hombre español que, mientras recibía cuidados paliativos, logró convertir los poemas que había escrito a lo largo de su vida en un libro para su familia.
A sus 84 años, según informó el Hospital Universitario Infanta Elena de Madrid, Nicolás pudo cumplir lo que consideraba su último deseo: dejar un recuerdo de sus palabras, sus pinturas y sus vivencias a las personas que más quería.

El momento más emotivo llegó cuando familiares, amigos y profesionales de la salud se reunieron en el hospital para sorprenderlo con la presentación de su obra.
Escribió durante toda su vida y logró publicar sus poemas en menos de 20 días
Nicolás trabajó como mecánico tornero, pero su pasión siempre estuvo vinculada al arte. Desde pequeño escribía poesía y, con el paso de los años, también comenzó a pintar cuadros.
En su casa había papeles con versos, escritos que nacían durante sus paseos o en los momentos libres de su jornada laboral. Sin embargo, nunca había logrado reunirlos en un libro.
La oportunidad apareció gracias a Paula Fernández, una terapeuta ocupacional que lo acompañaba durante su tratamiento. Al conocer su afición y descubrir que tenía sus poemas guardados en una computadora, le propuso transformarlos en una publicación.

Con la colaboración de la Fundación 38 Grados, el hospital y el programa de atención a personas con enfermedades avanzadas de la Fundación ”la Caixa”, el libro estuvo listo en menos de 20 días. La obra reunió alrededor de un centenar de poemas, fotografías familiares y reproducciones de sus pinturas.
La emotiva presentación del libro que hizo llorar a su familia
El día de la presentación, Nicolás ingresó a una sala del Hospital Universitario Infanta Elena, en Valdemoro, donde lo esperaban alrededor de 20 personas.
Entre aplausos, recibió por primera vez el libro que reunía una parte fundamental de su historia. “No me lo esperaba”, expresó emocionado, según relató Europa Press.
Durante el encuentro leyó varios poemas, entre ellos algunos dedicados a su esposa y otro inspirado en las flores de su jardín .Su mujer lo acompañó con abrazos y besos mientras compartía sus versos. La emoción también alcanzó a los profesionales que habían participado en la iniciativa.

Nicolás repartió ejemplares entre sus familiares y decidió regalar otro al hospital, como agradecimiento por el acompañamiento recibido.
Un último deseo que se convirtió en un legado familiar
En septiembre de 2025, Nicolás había recibido un diagnóstico de linfoma avanzado. Con el transcurso de la enfermedad, comenzó a recibir cuidados paliativos.
Según explicó la doctora María Herrera, responsable del Servicio de Cuidados Paliativos del hospital, la posibilidad de recopilar su obra le devolvió una ilusión en una etapa especialmente difícil.
El proyecto no buscaba únicamente publicar poemas: también pretendía reconocer su trayectoria, recuperar recuerdos y permitirle compartirlos con sus seres queridos.

Así, después de toda una vida escribiendo, Nicolás pudo ver sus palabras impresas y entregarlas personalmente a su familia.
En definitiva, su último deseo no consistía en hacer algo extraordinario para el mundo, sino en dejarles a quienes amaba una parte de sí mismo que pudieran conservar para siempre.




















