
La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) oficializó este martes los nuevos valores de las jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares que regirán durante julio de 2026. La actualización será del 2,15%, en línea con la variación mensual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
La medida fue publicada en el Boletín Oficial mediante las resoluciones 186/2026 y 187/2026, que establecen los nuevos haberes previsionales y los montos de las prestaciones sociales.
¿Cuánto cobrarán los jubilados en julio?
Con la actualización dispuesta por ANSES, el haber mínimo jubilatorio pasará a ser de $411.989,33, mientras que el haber máximo ascenderá a $2.772.298,06.

Además, quienes perciban la jubilación mínima continuarán recibiendo el bono extraordinario de $70.000 que el Gobierno viene otorgando mensualmente, por lo que el ingreso total alcanzará los $481.989,33.
La resolución también fijó las bases imponibles para los aportes al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). La base mínima será de $138.757,90, mientras que la máxima se ubicará en $4.509.567,41.
En cuanto a otras prestaciones previsionales, la Prestación Básica Universal (PBU) se actualizará a $188.466,31, mientras que la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) pasará a ser de $329.591,46.
¿Cómo se calcula el aumento?
La actualización responde al esquema de movilidad vigente, establecido por el Decreto de Necesidad y Urgencia 274/2024, que modificó la fórmula de actualización prevista en la Ley 24.241.
Desde julio de 2024, las jubilaciones, pensiones y asignaciones se ajustan todos los meses según la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por el INDEC.
Para la liquidación correspondiente a julio de 2026, ANSES tomó como referencia una variación de 2,15%, porcentaje que se aplicó sobre todos los haberes previsionales y prestaciones alcanzadas por la normativa.
También aumentan las asignaciones familiares
A través de la Resolución 187/2026, ANSES confirmó que las asignaciones familiares también se incrementarán un 2,15% durante julio.
El aumento alcanza a trabajadores registrados del sector público y privado, monotributistas, beneficiarios del seguro por desempleo, jubilados y pensionados del SIPA, titulares de pensiones no contributivas, beneficiarios de la PUAM y quienes perciben la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Asignación por Embarazo.
Uno de los aspectos más relevantes de la resolución es que se mantiene el límite individual de ingresos para acceder al beneficio. Si cualquiera de los integrantes del grupo familiar percibe un ingreso superior a $3.034.844, el grupo perderá automáticamente el derecho a cobrar asignaciones familiares, aun cuando el ingreso total del hogar no supere el tope general previsto por la normativa.
Los principales montos actualizados
Entre las prestaciones que tendrán nuevos valores desde julio se destacan:
- Asignación por nacimiento: $86.295.
- Asignación por adopción: $515.930.
- Asignación por matrimonio: $129.209.
- Asignación por prenatal: desde $74.033, según el ingreso familiar.
- Asignación por hijo: desde $159.630 para los ingresos más bajos.
- Asignación por hijo con discapacidad: hasta $241.041, dependiendo del nivel de ingresos.
- Ayuda Escolar Anual: $86.295 en el régimen general.
Por su parte, los titulares de la Asignación Universal por Hijo (AUH) percibirán $148.049 por hijo en el régimen general y $192.464 en la Zona 1. En el caso de hijos con discapacidad, los montos serán de $482.062 y $626.681, respectivamente.

Diferencias según la región
Los montos continúan variando según la zona geográfica del país. Las regiones comprendidas por los beneficios diferenciales incluyen provincias patagónicas como Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Neuquén y Río Negro, además de La Pampa, el partido bonaerense de Patagones y determinados departamentos de Mendoza, Salta, Jujuy, Catamarca y Formosa.
Con estas actualizaciones, el Gobierno busca mantener el esquema de movilidad mensual basado en la inflación y adecuar los ingresos previsionales y las asignaciones familiares a la evolución del costo de vida registrada por el INDEC.














