Monotributo 2026: cómo quedan las nuevas escalas tras la inflación de junio y qué categoría te puede tocar

Con el dato de inflación de junio, cambian los topes de facturación, las cuotas mensuales y los parámetros que se deben revisar para la recategorización.

Cuentas, monotributo. Foto: Freepik
Cuentas, monotributo. Foto: Freepik
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El Monotributo entra en una etapa clave para trabajadores independientes, profesionales, comerciantes y pequeños prestadores de servicios. Tras conocerse la inflación de junio de 2026, el régimen simplificado debe actualizar sus valores para el segundo semestre del año.

Según los datos difundidos por el INDEC y reportados por medios nacionales, el IPC de junio fue de 1,9%, acumuló 16,8% en el primer semestre y alcanzó una variación interanual de 33,5%. Ese número es central porque sirve como referencia para reajustar los parámetros del régimen simplificado.

La actualización impacta en dos puntos sensibles: por un lado, los topes de ingresos brutos anuales que determinan en qué categoría queda cada contribuyente; por el otro, el monto de la cuota mensual que se paga desde el vencimiento de agosto.

Cuándo hay que recategorizarse y quiénes deben hacer el trámite

La recategorización del Monotributo no alcanza a todos por igual. De acuerdo con la información oficial de ARCA, el trámite corresponde únicamente cuando los parámetros de la actividad quedaron por encima o por debajo de la categoría vigente.

En otras palabras: si el contribuyente conserva los mismos niveles de facturación, alquileres, superficie afectada y consumo eléctrico, no debe hacer ninguna gestión. Tampoco deben recategorizarse quienes tengan menos de seis meses de actividad dentro del régimen.

Monotributo. Foto: ARCA.
Monotributo. Foto: ARCA.

Para esta instancia, el período que se evalúa son los últimos 12 meses de actividad, es decir, desde julio de 2025 hasta junio de 2026. La fecha límite informada para completar el trámite es el 5 de agosto de 2026, con aplicación de la nueva categoría desde el vencimiento de agosto.

Qué parámetros mira ARCA para definir la categoría

Uno de los errores más frecuentes es creer que la categoría del Monotributo depende solamente de la facturación. Sin embargo, ARCA considera cuatro variables principales:

  • Ingresos brutos acumulados
  • Alquileres devengados
  • Superficie afectada a la actividad
  • Energía eléctrica consumida

El contribuyente debe ubicarse en la categoría que corresponda según el parámetro más alto que alcance. Por eso, una persona puede no haber aumentado demasiado sus ventas, pero igualmente quedar obligada a subir de escala si, por ejemplo, creció el alquiler del local o cambió el consumo eléctrico.

También conviene revisar la diferencia entre ingresos cobrados e ingresos devengados. Para la recategorización se toman los importes facturados o devengados dentro del período, aunque el cobro se produzca después.

Nuevas escalas del Monotributo: topes estimados categoría por categoría

Aunque ARCA debe publicar el cuadro oficial definitivo, las estimaciones difundidas tras el IPC de junio permiten anticipar cómo quedarían los límites de facturación anual. Según los cálculos periodísticos basados en el ajuste semestral, la categoría A pasaría a tener un tope cercano a $12.009.410, mientras que la categoría K llegaría a aproximadamente $126.610.839.

Estos serían los topes estimados:

Categoría:

  • A $12.009.410
  • B $17.595.183
  • C $24.670.495
  • D $30.628.651
  • E $36.028.231
  • F $45.151.660
  • G $53.995.799
  • H $81.924.661
  • I $91.699.763
  • J $105.012.520
  • K $126.610.840

Los valores finales pueden tener diferencias menores cuando ARCA difunda la tabla oficial, por lo que se recomienda verificar el importe exacto antes de confirmar la recategorización.

Cuánto se pagará de cuota mensual desde agosto

La suba también alcanzará al componente mensual del Monotributo. Las estimaciones privadas ubican el aumento en torno al ajuste semestral acumulado, con cuotas que variarían según la categoría y el tipo de actividad: prestación de servicios o venta de cosas muebles.

En las categorías más bajas, la cuota seguiría siendo igual para servicios y venta de bienes. En cambio, en las categorías superiores, los prestadores de servicios suelen enfrentar pagos más altos que quienes venden productos.

Este punto es importante porque la nueva cuota se pagará desde agosto. La obligación de julio se mantiene con la categoría anterior, salvo que ARCA disponga una modificación específica en el sistema.

Qué pasa si no te recategorizás a tiempo

Si el contribuyente debía cambiar de categoría y no lo hace, ARCA puede iniciar una recategorización de oficio. El organismo cruza datos de facturación electrónica, consumos, gastos, movimientos bancarios y acreditaciones en cuentas o billeteras virtuales.

Cuando detecta inconsistencias, puede modificar la categoría, exigir diferencias de impuesto, aplicar intereses y notificar al contribuyente en el Domicilio Fiscal Electrónico. Según ARCA, la notificación puede emitirse dentro de los diez días hábiles administrativos posteriores al vencimiento del plazo para recategorizarse.

La clave para evitar errores

Antes de confirmar cualquier cambio, lo más conveniente es descargar la facturación de los últimos 12 meses, revisar gastos vinculados a la actividad, controlar los alquileres devengados y comparar los datos propios con la categoría sugerida por ARCA.

La recomendación central es simple: no aceptar automáticamente la categoría sugerida por el sistema sin verificarla. Puede ser útil como referencia, pero no siempre refleja todos los movimientos reales del contribuyente.

La recategorización de julio 2026 definirá cuánto pagará cada monotributista hasta enero de 2027. Por eso, revisar los números con precisión puede evitar pagos de más, diferencias futuras o incluso la exclusión del régimen simplificado.