
Durante décadas, hablar de las grandes empresas de Tierra del Fuego fue casi equivalente a hablar de televisores, teléfonos celulares y equipos de aire acondicionado. Esa asociación comenzó a cambiar. Aunque ninguna de las principales fabricantes abandonó la isla, la electrónica perdió participación en sus ingresos y los grupos aceleraron su expansión hacia energía, pesca, autopartes, turismo y consumo masivo.
La transformación ocurre mientras la industria atraviesa un escenario complejo. Entre enero y julio de 2026, la producción industrial argentina cayó 2,6% frente al mismo período de 2025 y se ubicó 18,7% por debajo del máximo alcanzado en noviembre de 2017. En la isla se fabricaron 3,7 millones de unidades durante esos siete meses, por lo que las proyecciones apuntan a cerrar el año con niveles similares o inferiores a los de 2025.
La electrónica mantiene su lugar, pero ya no domina los negocios
La producción conjunta de televisores, aires acondicionados y celulares había mostrado una recuperación entre 2024 y 2025: pasó de 8,9 millones a casi 10,9 millones de unidades, según cifras sectoriales elaboradas con datos de la Secretaría de Industria provincial. Parte de esa mejora respondió a un acuerdo para sostener el empleo y utilizar la capacidad instalada, una dinámica que también generó acumulación de inventarios en determinados segmentos.
El principal problema aparece en los teléfonos celulares. La producción bajó de 10,2 millones de unidades en 2022 a 6,1 millones en 2025 y el sector espera otra contracción durante 2026. Las empresas atribuyen una parte importante de esa caída al contrabando y a la subfacturación: estiman que cuatro de cada diez equipos que entran al país lo hacen por canales ilegales.
La consecuencia es un cambio profundo en la composición de los grupos. Hace menos de una década, la producción fueguina representaba entre el 90% y el 95% de la actividad de varias compañías. Actualmente, esa proporción se ubica entre el 30% y el 35% en algunos casos, no necesariamente porque hayan cerrado líneas en la isla, sino porque sus inversiones externas crecieron con rapidez.

Newsan apuesta por energía, pesca y consumo masivo
Uno de los ejemplos más destacados es Newsan, que comenzó fabricando productos electrónicos y actualmente administra más de 60 marcas distribuidas en cinco unidades de negocios. El grupo factura alrededor de USD 2.500 millones anuales y amplió su presencia en consumo masivo mediante la incorporación de marcas vinculadas con higiene y cuidado personal.
Su expansión también alcanza al sector energético. A través de Edison Energía, participa en distribuidoras eléctricas, centrales hidroeléctricas y activos de transporte de energía. Al mismo tiempo, desarrolla negocios de electromovilidad y autopartes, mientras su división alimentaria concentra inversiones en pesca, agricultura y productos de alto valor, como merluza negra, centolla y erizo de mar. Esa unidad factura unos USD 450 millones anuales y construye un buque pesquero con una inversión de USD 40 millones.
Mirgor amplía su presencia en autopartes y turismo
Mirgor, fabricante de teléfonos Samsung en la isla, siguió un camino similar. La electrónica pasó de representar el 82% de sus negocios en 2018 al 31,2% actual. La participación total de las actividades fueguinas dentro del grupo también bajó del 95% al 35%, aunque la compañía asegura que la provincia continúa siendo el núcleo de su estructura productiva.
La empresa profundizó su presencia en autopartes con la compra completa de Neo Rodas Mercor, fabricante de llantas de aluminio para varias automotrices. El plan incluye levantar una nueva planta en Zárate, alcanzar una producción anual de 1,2 millones de unidades y generar unos USD 150 millones de facturación. También tiene actividades en el agro, el comercio minorista y proyecta un hotel de alta categoría en Ushuaia, con una inversión estimada en USD 50 millones.
Otros fabricantes avanzan por el mismo camino. BGH incorporó servicios tecnológicos, soluciones educativas, logística e inversiones inmobiliarias; Radio Victoria se expandió hacia la importación y distribución de marcas, vehículos eléctricos y concesionarias; y Solnik combina la electrónica con actividades financieras y textiles de sus accionistas.
El nuevo mapa empresarial muestra que la industria fueguina no desaparece, pero deja de ser la única fuente de crecimiento para sus principales actores. La estrategia pasa por conservar las fábricas, reducir la exposición a los ciclos de consumo y desarrollar negocios capaces de compensar la caída de determinados productos. El desafío será comprobar si esa diversificación también genera inversiones y empleo dentro de la provincia o si el crecimiento futuro se concentra, cada vez más, fuera de la isla.


















