Ideal para ver el finde Largo: la serie británica que revive los excesos sexuales y maltratos laborales de los ’80
Protagonizada por Aidan Turner y David Tennant, se llama “Rivales” y, pese a ser una comedia, sorprende por su realismo.

Muy pocos se acuerdan de lo que era la vida en los ’80, antes de que se conociera el Sida: eran tiempos de ebullición sexual, de experimentación y de libertad. Además de la ropa colorida y estructurada, también fue una época en la que el machismo y el maltrato laboral eran vistos como algo natural. Sin embargo eso mismo hoy lo consideraríamos intolerable. En Disney + hay una serie de comedia británica que toma estos temas y los amplifica con la excusa de presentar la rivalidad entre dos nobles que se llevan el mundo por delante. Se llama “Rivales” y su primera temporada de 10 episodios ya se puede ver completa. Además, el 15 de mayo llegará la segunda parte a la plataforma, para atestiguar cómo esta disputa, llena de personajes caricaturescos, se lleva el mundo por delante según la novela de Dame Jilly Cooper.
De qué se trata “Rivales”
En la trama ochentosa hay dos lores que no se llevan bien: por un lado esta el sexy y deportista Rupert Campbell-Black (Alex Hassell) y por el otro el dueño de una televisora local, Tony Baddingham. Ambos mantienen una larga rivalidad que llega a un punto crítico cuando se disputan la titularidad de una licencia televisiva.

Tony odia a Rupert con todo su ser, es despiadado, falso, engaña a su esposa y siempre quiere tener razón. Rupert se acuesta con toda mujer que se le cruza y vive solo en una mansión con cinco perros. Son tiempos de Margaret Thatcher en el gobierno y Campbell-Black es uno de sus ministros.
Entre ellos dos aparece el periodista irlandés Declan O’Hara (nada menos que Aidan Turner), quien es contratado para romper todo con un ciclo de entrevistas en la tele y, después de lograr la charla con el ministro de Thatcher, terminan haciéndose amigos y lo desvinculan de la televisora.

Alrededor de este trío hay una gama de personajes de lo más variopinto, desde la ambiciosa productora televisiva que por supuesto se acuesta con el dueño, a la esposa actriz del reportero, cuya familia termina viviendo en una mansión en las afueras del pueblo, pero ella no tiene mucho para hacer.
También está la hija mayor de Declan, la abnegada Taggie (Bella Maclean) que siente una atracción irresistible por su vecino Rupert (si, viven en casonas contiguas). Vemos que él también está interesado pero promete mantenerse al margen. Están los empleados del canal y los millonarios que pululan por la zona, ofreciendo un aura de decadencia digna de observar.

La rivalidad llega a su punto cumbre cuando los dos nobles se disputan el acceso a la franquicia televisiva de Central South West alcanza su punto álgido. Una parte no quiere jugar sucio, pero termina cediendo, y la otra está dispuesta a sacar todos los trapitos al sol para incendiarlos públicamente
Por qué ver “Rivales”
Primero que nada, para divertirse mirando un mundo que ya parece lejano y reconociendo que esos excesos existieron. No dejan de ser sorprendentes las cosas que se hacían en la Inglaterra de los ’80.
Hay situaciones familiares muy particulares para todos los personajes y eso es lo que hace más atractiva (y divertida) a la serie. Especialmente cuando se producen infidelidades entre las parejas que se vinculan socialmente, a veces con miembros de bandos enfrentados. O cuando se ven los primeros atisbos de homosexualidad, oculta como era en esa época.

A medida que van avanzando los episodios, la trama va escalando en situaciones cada vez más extrañas, exóticas, risueñas y hasta plausibles. Termina convirtiéndose en una serie distinta.
Por momentos es tan cruda que resulta muy verosímil, desde el maltrato a los subordinados a la inocencia de los más jóvenes, pasando por una violación inesperada cuya víctima debe callar para conservar su trabajo. Tiene de todo.
La ambientación es increíble, no sólo porque está rodada en palacios reales sino porque la ropa y los looks también lo son: de los tonos fuertes y los pasteles chillones en la ropa a autos que hoy serían una verdadera reliquia.

Y finalmente otro de los puntos salientes es el reparto, encabezado por Aidan Turner (“Poldark” y “Leonardo), David Tennant (”Doctor Who") que está más despiadado que nunca, y el para nosotros desconocido Alex Hassell (“The Boys”) que sabe sacarle provecho y nos hace creer que es sexy.
Un gran plan para el finde largo.

















