
Luciano Pereyra es una de las voces populares más reconocidas de la música argentina que comenzó su carrera de pequeño en los escenarios del interior del país y sigue creciendo día a día. En este sentido, lanzó su negocio lejos de los escenarios: una bodega boutique llamada Re-Cordis situada en Gualtallary, Valle de Uco, Mendoza.
Este negocio de vinos de alta gama surgió a partir de la unión entre Luciano Pereyra y sus amigos Javier Abrego e Iván Pillud, quienes decidieron convertir su interés por el mundo del vino en un proyecto distintivo y de excelencia. De acuerdo con sus creadores, la propuesta busca superar los esquemas convencionales mediante producciones exclusivas y de edición reducida, capaces de reflejar el carácter singular de las zonas vitivinícolas mendocinas, con una impronta íntima, auténtica y profundamente ligada a sus experiencias personales.

Qué es Re-Cordis, la nueva bodega boutique que fundó Luciano Pereyra con dos amigos
Luciano Pereyra decidió llevar su espíritu creativo a un nuevo terreno y se asoció con Javier Abrego e Iván Pillud para dar vida a Re-Cordis, una bodega boutique nacida en el corazón del Valle de Uco. El proyecto surge de una pasión compartida por la cultura del vino y de la búsqueda de crear etiquetas con identidad propia, capaces de transmitir historias, emociones y el carácter de su lugar de origen.
Con foco en producciones de edición limitada, la iniciativa apuesta por destacar las cualidades de una de las regiones vitivinícolas más reconocidas de Mendoza. La propuesta combina el cuidado artesanal en cada etapa de elaboración con una visión que pone en valor los recuerdos, los vínculos personales y la conexión con la tierra como sello distintivo de cada botella.

Ubicación privilegiada en Mendoza: por qué eligieron Gualtallary en el Valle de Uco
La elección de Gualtallary no fue azarosa. Considerada una de las zonas vitivinícolas más destacadas de Mendoza, se distingue por sus viñedos de altura, sus condiciones climáticas privilegiadas y sus suelos únicos, factores que imprimen identidad y singularidad a cada vino.

La conducción enológica del proyecto está en manos de Mariano Genzel, reconocido como Enólogo Revelación por el crítico internacional Tim Atkin en 2021. El especialista trabaja desde este reconocido distrito de Tupungato, situado entre los 1.500 y 1.700 metros sobre el nivel del mar, una ubicación valorada por sus suelos ricos en caliza, las marcadas diferencias de temperatura entre el día y la noche y las características propias de la producción vitivinícola de montaña, que favorecen vinos de gran calidad y personalidad.
Cuáles son las líneas de vinos que ya lanzaron con Re-Cordis
La bodega ofrece tres líneas diferentes que expresan distintas facetas del proyecto:
- “Espejos”: la línea más fresca y expresiva de Re-Cordis. Elaborada con uvas provenientes de viñedos de altura ubicados en Tupungato, a 1.300 metros sobre el nivel del mar, busca resaltar la identidad varietal y las características únicas de la región. La cosecha manual y el cuidado en cada etapa del proceso dan como resultado un vino que refleja con autenticidad el perfil de los viñedos mendocinos.

- “Miradas”: una línea que se distingue por su mayor complejidad y estructura, resultado de un cuidadoso proceso de crianza. Elaborada con uvas seleccionadas del Valle de Uco, de gran concentración y carácter, busca expresar fielmente la identidad varietal de cada cepa, manteniendo un equilibrio que le otorga profundidad, elegancia y un destacado potencial de guarda.

- “Parpadeo”: el vino ícono de Re-Cordis y la máxima expresión de la bodega. Diseñado para una larga guarda, se elabora con uvas Malbec provenientes de viñedos de más de 60 años del Valle de Uco, con especial protagonismo de Gualtallary. La cosecha se realiza de manera manual y el proceso de vinificación se desarrolla bajo estrictos controles de temperatura, con el objetivo de preservar la pureza de la fruta, lograr una gran complejidad y resaltar toda la personalidad de este vino de alta gama.

De la música a las barricas: la participación activa de Luciano Pereyra en la elaboración
El proyecto de Luciano Pereyra no solo nació de su interés por el mundo del vino, sino también de una filosofía profundamente ligada a los recuerdos y las emociones. Bajo la premisa de que “recordar es volver a pasar por el corazón”, la iniciativa busca que cada botella cuente una historia y refleje una conexión genuina con sus raíces. Esa visión está presente en cada etapa de elaboración, desde la selección de las uvas hasta el producto final.
Para el artista, el paso del tiempo invita a valorar los momentos que muchas veces pasan desapercibidos. Esa mirada fue ganando protagonismo a medida que el emprendimiento crecía y terminó convirtiéndose en uno de sus pilares. Con el correr de los años, la propuesta encontró en la resiliencia y la memoria un hilo conductor capaz de darle sentido e identidad propia.

De esa búsqueda surgió el nombre Re-Cordis, inspirado en la idea de volver a conectar con aquello que deja huella en el corazón. La sensibilidad de Luciano Pereyra tuvo además un papel fundamental en la construcción conceptual de cada etiqueta. Su forma de expresar sentimientos y transformar experiencias en relatos ayudó a definir una narrativa cargada de significado, donde el vino se presenta como un vehículo para evocar emociones, vínculos y recuerdos imborrables.


















