
A principios de mayo, Julián Weich compartió en sus redes sociales un divertido momento familiar junto a su hijo Jerónimo, conocido como “Momo”, quien eligió un estilo de vida muy diferente al de su padre. Alejado de los flashes y del mundo del espectáculo, el joven se instaló en Córdoba, donde se dedica a la vida natural y la bioconstrucción.
A pesar de sus caminos diferentes, padre e hijo mantienen una relación muy cercana y marcada por la complicidad. En aquella ocasión, ambos fueron juntos a la peluquería y Julián decidió compartir con sus seguidores el particular cambio de look de Jerónimo.
“El hippie se va a cortar el pelo. Yo también”, bromeó el conductor mientras enfocaba a su hijo, que llevaba el pelo largo y desordenado. Entre risas, Julián también se dirigió al peluquero y lanzó un comentario sobre el cabello de Momo: “Edu, suerte. Mirá lo que es eso. ¡Un brócoli!”.

Finalmente, el joven dejó atrás su larga cabellera y apareció con el pelo corto y los laterales rapados. Como era de esperarse, su padre no dejó pasar la oportunidad para hacer otro chiste sobre el resultado: “Mirá qué lindo. Pará, no sé si te cortaron el pelo o te esquilaron”.
El intercambio dejó en evidencia la buena relación entre ambos y el particular sentido del humor que comparten.
Así es la casa sustentable de Jerónimo, el hijo de Julián Weich: dos plantas, muebles reciclados y baño seco
Jerónimo “Momo” Weich cambió la vida urbana por un proyecto centrado en la autosuficiencia y el contacto con la naturaleza. Instalado junto a su pareja en Los Hornillos, en el Valle de Traslasierra, Córdoba, construyó una vivienda de bioconstrucción que combina técnicas tradicionales, materiales naturales y soluciones sustentables para reducir el impacto ambiental.
Lejos de los modelos de construcción convencionales, la casa fue diseñada bajo criterios de eficiencia energética y aprovechamiento de los recursos del entorno. Con paredes de quincha, aislación natural, energía solar y sistemas de reciclaje de materiales, el hogar refleja la filosofía de vida que Weich impulsa desde hace años: una relación más estrecha con la naturaleza y una mirada enfocada en la regeneración ambiental.

Cómo es por dentro la casa sustentable del hijo de Julián Weich
A través de sus redes sociales, Weich mostró el proceso de construcción de su casa junto a su novia, el cual tardó tres años y medio. El hogar cuenta con 56 metros cuadrados, dos plantas con espacios amplios y pisos de madera. Las paredes se pintan de tonos tierra y cuentan con grandes ventanales de doble vidrio eficientes para mantener la temperatura del interior del hogar y ofrecer una vista clara al espacio verde exterior.
Las aberturas de aluminio, con terminación símil madera, fueron elegidas para garantizar un buen aislamiento térmico y acústico, protegiendo los ambientes del frío y de los ruidos del exterior. En las paredes, en tanto, las claraboyas de vidrios irregulares se convierten en uno de los detalles distintivos de la vivienda: permiten aprovechar la luz natural y, a la vez, suman color, textura y un marcado componente artístico que realza el carácter artesanal de la construcción.

El proyecto incorpora criterios de diseño bioclimático que buscan sacar provecho de los recursos naturales disponibles. En la planta superior, el dormitorio se abre hacia el paisaje mediante un amplio ventanal que favorece la entrada de luz natural y ofrece vistas panorámicas de las montañas. A esto se suma un techo vivo cubierto de vegetación que ayuda a regular la temperatura interior, reduce el impacto de la radiación solar y aporta aislamiento acústico.
Principales beneficios de las viviendas ecológicas:
- Ahorro energético y de agua: Disminuye drásticamente el consumo operativo mediante sistemas pasivos y de reutilización.
- Menor huella de carbono: Reduce la emisión de gases contaminantes y la generación de residuos desde la fase de obra.
- Salud y bienestar interior: Utiliza materiales libres de tóxicos que mejoran la calidad del aire y evitan el síndrome del edificio enfermo.
- Rentabilidad a largo plazo: Genera un importante ahorro económico al reducir los costos de mantenimiento y climatización.
- Integración con el entorno: Fomenta la armonía arquitectónica y el respeto por el paisaje natural.
Apostar por la bioconstrucción permite desarrollar espacios más sostenibles, eficientes y saludables, garantizando una inversión rentable y responsable con el medioambiente.




















