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Así es la casa sustentable de Jerónimo, el hijo de Julián Weich: dos plantas, muebles reciclados y baño seco

Con técnicas de bioconstrucción, materiales reciclados, energía solar y diseño bioclimático, el proyecto busca combinar confort, eficiencia energética y una relación más estrecha con el entorno natural.

Casa del hijo de Julian Weich
Casa del hijo de Julian Weich Foto: -
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Jerónimo “Momo” Weich cambió la vida urbana por un proyecto centrado en la autosuficiencia y el contacto con la naturaleza. Instalado junto a su pareja en Los Hornillos, en el Valle de Traslasierra, Córdoba, construyó una vivienda de bioconstrucción que combina técnicas tradicionales, materiales naturales y soluciones sustentables para reducir el impacto ambiental.

Lejos de los modelos de construcción convencionales, la casa fue diseñada bajo criterios de eficiencia energética y aprovechamiento de los recursos del entorno. Con paredes de quincha, aislación natural, energía solar y sistemas de reciclaje de materiales, el hogar refleja la filosofía de vida que Weich impulsa desde hace años: una relación más estrecha con la naturaleza y una mirada enfocada en la regeneración ambiental.

Jerónimo Weich, hijo de Julián Weich
Jerónimo Weich, hijo de Julián Weich Foto: -

De la gran ciudad al Valle de Traslasierra: el cambio radical de Jerónimo “Momo” Weich

Jerónimo “Momo” Weich eligió decirle adiós a la gran ciudad y a sus lujos para asentarse en una comunidad hippie en la zona de Los Hornillos en Córdoba. Allí fue donde construyó su hogar junto a su novia, Ailuz Celeste, basado en la bioconstrucción que prioriza reducir el impacto ambiental mediante el uso de materiales naturales, como madera, barro y piedra, además de elementos reutilizables.

“El paradigma que habito no es la sustentabilidad, sino la regeneración, que es un paso más porque ya no alcanza con solamente ser sustentable. Necesitamos colaborar con la naturaleza para agilizar los procesos y eso es a lo que me dedico hoy en día”, comentó el joven en una entrevista con La Nación en julio de 2025.

Casa del hijo de Julián Weich. Créditos: @ojodegh en Instagram

Cómo es por dentro la casa sustentable del hijo de Julián Weich

A través de sus redes sociales, Weich mostró el proceso de construcción de su casa junto a su novia, el cual tardó tres años y medio. El hogar cuenta con 56 metros cuadrados, dos plantas con espacios amplios y pisos de madera. Las paredes se pintan de tonos tierra y cuentan con grandes ventanales de doble vidrio eficientes para mantener la temperatura del interior del hogar y ofrecer una vista clara al espacio verde exterior.

Las aberturas de aluminio, con terminación símil madera, fueron elegidas para garantizar un buen aislamiento térmico y acústico, protegiendo los ambientes del frío y de los ruidos del exterior. En las paredes, en tanto, las claraboyas de vidrios irregulares se convierten en uno de los detalles distintivos de la vivienda: permiten aprovechar la luz natural y, a la vez, suman color, textura y un marcado componente artístico que realza el carácter artesanal de la construcción.

Bioconstrucción y quincha: las técnicas ecológicas aplicadas en la vivienda

“La técnica constructiva es quincha. Las paredes están rellenas de paja aliviada principalmente, ensanchadas de 30 centímetros, con aislación en las paredes y en el techo”, comentó Weich en un video para el canal de YouTube Living in Paz.

Y agregó: “La casa está diseñada con bioclimatismo. Está orientada al norte para poder aprovechar el sol más que nada en invierno”.

Jerónimo Weich
Jerónimo Weich Foto: elDoce.tv

Entre los detalles que distinguen la vivienda se encuentran los pisos de ladrillos calcáreos, una elección que combina una estética contemporánea con elementos de inspiración ancestral. También sobresalen los grandes ventanales con doble vidriado, la barra de la cocina construida en barro y una pequeña abertura especialmente pensada para que sus gatos, Olivo y Buduchi, puedan entrar y salir de la casa con libertad.

Aislamiento térmico y materiales reciclados: confort sin impacto ambiental

“Lo que hicimos fue reciclar botellas de vidrio y colocarlas abajo de lo que sería el contrapiso para generar una cámara de aire aislante que evite que suba el frío desde abajo”, comentó “Momo”.

Además, el hogar dispone de una estufa de alto rendimiento y doble combustión, una tecnología que reutiliza los gases generados durante la quema para maximizar el aprovechamiento de la leña obtenida en el propio terreno. La sala principal, equipada con muebles reciclados, se complementa con una biblioteca que, gracias a sus características constructivas, se mantiene como uno de los ambientes más frescos de la casa.

El proyecto incorpora criterios de diseño bioclimático que buscan sacar provecho de los recursos naturales disponibles. En la planta superior, el dormitorio se abre hacia el paisaje mediante un amplio ventanal que favorece la entrada de luz natural y ofrece vistas panorámicas de las montañas. A esto se suma un techo vivo cubierto de vegetación que ayuda a regular la temperatura interior, reduce el impacto de la radiación solar y aporta aislamiento acústico.

Casa de Jerónimo Weich
Casa de Jerónimo Weich Foto: eldoce.tv

La estrategia de eficiencia energética se completa con paneles fotovoltaicos y un termotanque solar. Este sistema aprovecha la energía del sol para calentar el agua mediante tubos de vidrio captadores, mientras que un depósito con aislamiento térmico permite conservarla a temperatura adecuada durante más tiempo. De esta manera, la vivienda disminuye su consumo de energía convencional y refuerza su funcionamiento autosustentable.

“Conectarse con la naturaleza y transicionar de adentro hacia afuera para poder plasmar un proyecto de vida en el campo donde no repitamos patrones de la ciudad. No hace falta comprar un terreno para hacer esa transición; es mucho más interna y se puede empezar desde que uno está en la ciudad”, explicó Weich.

Diseño bioclimático y bioconstrucción: claves para una vivienda sustentable y eficiente

La arquitectura sustentable apuesta por soluciones integrales que reducen el impacto ambiental y optimizan el confort del hogar. Mediante la combinación de técnicas de bioconstrucción y materiales de bajo impacto, es posible maximizar la eficiencia energética y el cuidado de los recursos naturales:

  • Ahorro de agua con saneamiento ecológico: La instalación de un baño seco revestido con microcemento y malla de fibra de vidrio elimina el uso del inodoro convencional, reduciendo drásticamente el consumo de agua potable en la vivienda.
  • Aislamiento térmico y confort acústico: Un techo verde compuesto por vegetación actúa como barrera térmica natural frente al calor y amortigua el ruido exterior. A su vez, el acumulador del sistema de energía solar utiliza aislamiento de lana de vidrio para conservar la temperatura del agua por más tiempo.
Casa de Jerónimo Weich
Casa de Jerónimo Weich Foto: eldoce.tv
  • Protección estructural contra la humedad: El sistema exterior conocido como “pata de elefante”, elaborado con piedra y cemento, canaliza el agua de lluvia lejos de la base para prevenir infiltraciones en los muros y prolongar la durabilidad del inmueble.

Ventajas de la bioconstrucción frente a la edificación convencional

La bioconstrucción o arquitectura sostenible prioriza el uso de materiales ecológicos, locales y renovables. A diferencia de los métodos tradicionales, optimiza los recursos naturales mediante el diseño bioclimático (aprovechando la luz solar, la ventilación cruzada y un aislamiento térmico eficiente) para maximizar el confort y el rendimiento del inmueble.

Principales beneficios de las viviendas ecológicas:

  • Ahorro energético y de agua: Disminuye drásticamente el consumo operativo mediante sistemas pasivos y de reutilización.
  • Menor huella de carbono: Reduce la emisión de gases contaminantes y la generación de residuos desde la fase de obra.
  • Salud y bienestar interior: Utiliza materiales libres de tóxicos que mejoran la calidad del aire y evitan el síndrome del edificio enfermo.
  • Rentabilidad a largo plazo: Genera un importante ahorro económico al reducir los costos de mantenimiento y climatización.
  • Integración con el entorno: Fomenta la armonía arquitectónica y el respeto por el paisaje natural.

Apostar por la bioconstrucción permite desarrollar espacios más sostenibles, eficientes y saludables, garantizando una inversión rentable y responsable con el medioambiente.

La biopiscina ecológica de Jerónimo Weich: cómo funciona este ecosistema sustentable

La biopiscina ecológica de Jerónimo Weich demuestra que es posible disfrutar de un espacio de recreación limpio y funcional sin recurrir a productos químicos ni a bombas eléctricas. Al darle una segunda vida a un antiguo tanque australiano reutilizado, este proyecto funciona como un ecosistema totalmente autosustentable que se abastece de agua de lluvia y mantiene la transparencia del agua de manera 100% natural.

Claves de su funcionamiento y diseño sustentable:

  • Filtración botánica continua: Más de diez especies de plantas acuáticas (como lirios, nenúfares, camalotes y repollitos de agua) filtran y purifican el agua de forma ininterrumpida a través de sus raíces.
  • Control biológico de plagas: Para garantizar la higiene sin usar cloro, el sistema incorpora mojarritas y peces pequeños que eliminan eficazmente los mosquitos y sus larvas.
  • Fomento de la biodiversidad: El entorno actúa como un refugio ecológico que atrae a aves, abejas, ranas e insectos polinizadores.
  • Economía circular: El recurso hídrico regenerado se aprovecha diariamente para el riego del jardín y diversas tareas cotidianas del hogar.

Esta propuesta no solo revaloriza las infraestructuras rurales en desuso, sino que inspira a la comunidad al probar que la innovación y el respeto por el medioambiente pueden convivir en un mismo espacio.

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