
En julio de 2012, Moria Casán viajó a Paraguay para estar al frente de la conducción de un evento. Fue allí que utilizó un conjunto de joyas (collar y aros) de zafiros valuados en 80 mil dólares del joyero Armando Benítez. Esa noche terminó de manera inesperada para la presentadora con una acusación de robo. Pero los efectos más contundentes se verían tres años después cuando la actriz quedó privada de su libertad por más de una semana en la ciudad de Asunción.
En concreto, Casán estuvo detenida en la cárcel de mujeres El Buen Pastor por nueve días: desde el 14 al 23 de diciembre de 2015. Durante este proceso judicial, su abogada local fue Myriam Areco Amaral, quien admitió que se sorprendió cuando la jueza ordenó la detención de Moria ese día, ya que habían ofrecido una fianza de 270 mil dólares. La letrada dijo que, incluso, la conductora pagó el monto que se le exigía por las joyas y que, aún así, las autoridades judiciales se la llevaron detenida.
La estadía de Moria en la cárcel El Buen Pastor y la actualidad del penal
En los nueves días que pasó presa, Moria se convirtió en la sensación de las reclusas. Tal es así, que, a los pocos años, volvió al penal para visitarlas y felicitar a dos de ellas que se habían casado.
El Buen Pastor supo ser una de las cárceles más antiguas de Paraguay: se construyó en 1919 y si bien tenía una capacidad para 200 mujeres, la realidad cotidiana es que albergaba a más de 400 presas, normalmente privadas de su libertad por el delito de tráfico de drogas.

No obstante, en octubre de 2025, el establecimiento que contaba con 11 unidades, por orden del gobierno paraguayo, fue clausurado por las “pésimas condiciones edilicias y por superpoblación”. Las presas que residían allí fueron trasladadas a otros Complejos Penitenciarios de Asunción.
El inicio del conflicto por un supuesto “robo de joyas” en Paraguay
A mediados del mes de julio de 2012, Casán acordó realizar una conducción en Paraguay y una colaboración con el joyero Armando Benítez. Como se trataba de un evento con gente de alto poder adquisitivo, el empresario quería que Moria utilizara uno de sus productos más caros. El acuerdo era a préstamo, es decir, que al terminar la presentación del encuentro, la vedette debía devolver las joyas.

Sin embargo, a las pocas horas, el hombre indicó que las joyas no habían sido devueltas y apuntó contra Moria, quien, a su vez, afirmó que se las había dado a su ayudante para que las guardara en una caja. El joyero siguió insistiendo que no estaban allí y realizó una denuncia contra la actriz. Moria pasó unas horas demorada en la comisaría 17 de Asunción, pero luego regresó a la Argentina.
El conflicto legal no terminó ahí. Casán fue imputada por “apropiación” y se emitió una orden arresto internacional. Y si bien, además, hubo un pedido de extradición, la Justicia argentina lo rechazó.
La detención de Moria Casán en el aeropuerto de Paraguay
Tres años después, el 14 de diciembre de 2015, Moria Casán volvió voluntariamente a Paraguay para solucionar su situación legal y ponerse a derecho. No obstante, ni bien aterrizó en el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi, las fuerzas de seguridad la arrestaron y la trasladaron a la cárcel de mujeres El Buen Pastor, puesto que no se había anoticiado en ningún momento en los tres años que habían pasado desde el primer conflicto.

La situación de la conductora se agravó aún más cuando durante la revisión de pertenencias que se hace normalmente con los detenidos que ingresan en los penales, las autoridades encontraron 1,6 gramos de cocaína. De esta manera, se abrió una segunda causa judicial contra la vedette y quedó formalmente privada de su libertad en dicha prisión.
Finalmente, Myriam Areco Amaral y la defensa argentina lograron llegar a un acuerdo con el joyero para que suspendiera la acusación y la causa por drogas fue archivada. Así, tras nueve días en la cárcel, la conductora logró volver a Buenos Aires.



















