
La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó una profunda reforma del sistema de Verificación Técnica Vehicular (VTV) que modificará los plazos de control para los automóviles particulares, habilitará nuevos centros de inspección y permitirá la libre fijación de tarifas por parte de los prestadores. La iniciativa, impulsada por el oficialismo porteño junto con La Libertad Avanza, obtuvo 36 votos a favor y 19 en contra.
La nueva normativa busca transformar el esquema vigente mediante una mayor apertura del mercado, la digitalización de los trámites y una ampliación de la oferta de lugares habilitados para realizar la revisión técnica obligatoria. Sin embargo, los cambios no comenzarán a regir de manera inmediata. Su implementación será gradual y dependerá de la finalización de las concesiones actuales de las plantas verificadoras, un proceso que se prevé concluir mayoritariamente hacia fines de 2026.
¿En qué cambia la VTV para CABA?
Uno de los aspectos más relevantes de la reforma es la modificación de los plazos de vigencia de la VTV para los vehículos particulares. Con el nuevo esquema, los automóviles cero kilómetro deberán realizar su primera inspección técnica a los cinco años desde el patentamiento, en lugar de los cuatro años establecidos actualmente.
Luego de esa primera revisión, la certificación tendrá una vigencia de dos años para los vehículos de hasta diez años de antigüedad. Una vez superado ese período, los automóviles deberán volver al régimen de control anual obligatorio, tal como ocurre en la actualidad.
Además de los cambios en los plazos, la ley incorpora herramientas de digitalización. Aunque continuará utilizándose la tradicional oblea adhesiva en el parabrisas y el certificado impreso, los conductores también podrán acreditar la aprobación de la VTV mediante documentación digital exhibida desde un teléfono celular durante los controles de tránsito.
Otro de los puntos centrales de la reforma es la apertura del sistema a nuevos actores. La Ciudad creará el Registro Único de Talleres de Verificación Técnica Vehicular Obligatoria y Calificados, un padrón que permitirá que concesionarias oficiales, importadores y talleres mecánicos privados puedan prestar el servicio de inspección técnica.
Para obtener la habilitación, los establecimientos deberán cumplir con requisitos específicos de infraestructura, equipamiento y auditorías oficiales, además de contar con un director técnico matriculado responsable de las tareas de control.
De esta manera, el sistema dejará atrás el esquema cerrado de siete plantas verificadoras exclusivas que funciona actualmente. El objetivo es ampliar la oferta de centros de inspección, facilitar el acceso de los usuarios y promover una mayor competencia entre los prestadores.
Cada taller tendrá derecho a determinar libremente el precio por la revisión
La reforma también introduce cambios en la política tarifaria. Con la eliminación de los valores mínimos y máximos fijados por el Gobierno porteño, cada taller habilitado podrá determinar libremente el precio que cobrará por la revisión técnica, incluyendo el costo de la oblea oficial. Desde la Ciudad sostienen que la competencia entre los distintos prestadores contribuirá a generar precios más competitivos para los conductores.

La normativa contempla además situaciones particulares. Los vehículos de más de 3.500 kilogramos o aquellos que presenten dificultades para ingresar a instalaciones convencionales deberán realizar una Inspección Técnica Especial anual bajo la supervisión de un ingeniero matriculado. También se prevén criterios específicos para los vehículos clásicos de más de 30 años de antigüedad.
En tanto, los taxis y remises mantendrán sin modificaciones los cronogramas de revisión que ya se encuentran vigentes. Con esta reforma, la Ciudad de Buenos Aires apuesta a modernizar el sistema de control vehicular e introducir un modelo más flexible, digital y competitivo para los próximos años.


















