
La ciudad de Luján será escenario de un hecho cargado de emoción, historia y profundo significado nacional: la Primera Peregrinación Nacional de Veteranos de Guerra de Malvinas a la Basílica Nuestra Señora de Luján, una convocatoria que reunirá a excombatientes de distintos puntos del país junto a sus familias, instituciones y vecinos.
La jornada se realizará el 20 de septiembre y buscará rendir homenaje a quienes defendieron la soberanía argentina en el Atlántico Sur, en una caminata que unirá memoria, fe y una de las causas más sensibles para el pueblo argentino.
Una caminata que une la historia de Malvinas con la fe popular argentina
La peregrinación comenzará a las 10 de la mañana con la concentración de los veteranos en el Complejo Monumental Malvinas Argentinas, donde se realizará el izamiento en la rotonda de Ana de Matos. Luego, los participantes caminarán hacia la Plaza Belgrano, ubicada frente al Santuario, donde se desarrollará el acto oficial.

A las 13 horas, la jornada continuará con la Santa Misa en la Basílica de Nuestra Señora de Luján, uno de los templos más emblemáticos de la Argentina y punto de encuentro de millones de fieles cada año.
El encuentro es impulsado por el Municipio de Luján, la Federación de Veteranos de Guerra de la Provincia de Buenos Aires, la Confederación de Combatientes de Malvinas, el Centro de Veteranos de Guerra de Luján y el Santuario Nuestra Señora de Luján.
Por qué Luján tiene un valor especial para los veteranos de Malvinas
Luján no fue elegido al azar. La ciudad es considerada uno de los grandes centros espirituales del país y su Basílica custodia una devoción que atraviesa generaciones. La historia de la Virgen de Luján se remonta al siglo XVII, cuando una imagen de la Inmaculada Concepción, enviada desde Brasil, quedó asociada al llamado “milagro” ocurrido a orillas del río Luján.
Con el paso del tiempo, esa devoción se transformó en un símbolo religioso y cultural de la Argentina. La actual Basílica comenzó a levantarse a fines del siglo XIX: la piedra fundamental fue colocada en 1887, las obras avanzaron desde 1890 y las torres fueron finalizadas en 1935.
Su arquitectura neogótica, sus torres de más de 100 metros de altura y su lugar en la cultura popular la convirtieron en un sitio de profundo valor para creyentes, peregrinos y visitantes de todo el país.
Malvinas: 74 días que marcaron para siempre a la Argentina
La Guerra de Malvinas comenzó el 2 de abril de 1982, cuando tropas argentinas desembarcaron en las islas en el marco de la Operación Rosario. El conflicto con el Reino Unido se extendió durante 74 días y finalizó el 14 de junio de 1982 con la rendición argentina.

Desde entonces, Malvinas se convirtió en una herida abierta, pero también en una causa de memoria, soberanía y reconocimiento a los veteranos.
De acuerdo con datos oficiales, participaron 23.844 combatientes argentinos. La guerra dejó 649 argentinos caídos, además de 255 soldados británicos y tres isleños civiles fallecidos.
Entre los argentinos enviados al conflicto hubo miles de jóvenes conscriptos, muchos de apenas 19 o 20 años, que enfrentaron condiciones extremas en uno de los escenarios más duros del Atlántico Sur.
La Virgen de Luján que estuvo en Malvinas y regresó al país
Uno de los vínculos más conmovedores entre Luján y Malvinas es la imagen de la Virgen de Luján que acompañó a los soldados argentinos durante la guerra.
Esa imagen llegó a las islas en 1982 y, tras el conflicto, fue trasladada al Reino Unido, donde permaneció durante décadas. En 2019, fue restituida a la Argentina luego de una gestión eclesiástica y recibió la bendición del papa Francisco en el Vaticano.

El regreso de la Virgen de Luján que estuvo en Malvinas fue recibido con profunda emoción por veteranos, familiares y miembros de la Iglesia. Para muchos excombatientes, aquella imagen representó refugio espiritual en medio del frío, el miedo y la incertidumbre de la guerra.
Por eso, la peregrinación del 20 de septiembre tendrá un valor que trasciende lo religioso: será también un acto de memoria activa.
Una jornada para mirar al pasado y hablarle al futuro
La primera peregrinación nacional de veteranos a la Basílica de Luján no será solo una caminata. Será un gesto colectivo. Una forma de decir que Malvinas no queda encerrada en los libros de historia ni en los actos escolares de cada 2 de abril.
Malvinas sigue viva en los nombres de quienes volvieron, en los rostros de las familias que esperan reconocimiento y en la memoria de quienes nunca regresaron.
En tiempos donde las nuevas generaciones conocen la guerra a través de relatos, archivos y homenajes, este tipo de encuentros adquiere un valor central: permiten transmitir la historia desde la voz de sus protagonistas.
Cada veterano que camine hacia la Basílica llevará consigo una parte de la historia argentina, pero también una enseñanza: la soberanía se defiende con memoria, con verdad y con comunidad.


















