La Argentina continúa fortaleciendo su sistema de vigilancia aérea con la incorporación de capacidades de despliegue rápido para los radares tácticos RMF-200V, desarrollados por la empresa estatal INVAP. En este marco, el Ejército impulsa una licitación para adquirir cuatro camiones tácticos 6x6 que permitirán transportar estos sistemas hacia distintos puntos del país, ampliando la flexibilidad operativa de las Fuerzas Armadas.
Aunque la compra está enfocada en los vehículos, el objetivo estratégico es potenciar la movilidad de los radares, un aspecto considerado fundamental en los conflictos modernos. A diferencia de los grandes radares fijos, los RMF-200V pueden trasladarse rápidamente para reforzar la vigilancia en zonas específicas, responder a emergencias o acompañar ejercicios militares.
Radares RMF-200V: por qué la movilidad es clave
Una vez detectada su ubicación, un radar fijo puede convertirse rápidamente en un blanco para ataques de precisión. En cambio, los sistemas móviles reducen considerablemente esa vulnerabilidad al poder cambiar constantemente de posición.
Los RMF-200V fueron diseñados justamente bajo ese concepto. Tras ser transportados hasta el lugar de operación, pueden quedar completamente desplegados en alrededor de 15 minutos, ofreciendo una respuesta inmediata frente a nuevas necesidades operativas.
Qué alcance tienen los radares RMF-200V
Estos radares tácticos poseen un alcance máximo cercano a los 200 kilómetros, aunque la distancia efectiva depende del tipo de objetivo que deban detectar.
Por ejemplo, un avión de combate puede ser detectado aproximadamente a 67 kilómetros, mientras que un dron puede identificarse a unos 40 kilómetros.
Estas capacidades permiten reforzar la vigilancia sobre sectores específicos del territorio, especialmente en zonas donde resulte necesario incrementar temporalmente la cobertura del espacio aéreo. Su función no es reemplazar a los radares estratégicos de largo alcance, sino actuar como un complemento flexible dentro del sistema nacional de defensa.
Entretanto, los RMF-200V forman parte del Sistema Nacional de Vigilancia y Control Aeroespacial (SINVICA), la red encargada de monitorear el espacio aéreo argentino.
Actualmente, esa estructura combina:
- Radares primarios de largo alcance, capaces de detectar aeronaves sin necesidad de que emitan señales.
- Radares secundarios, que trabajan mediante los transpondedores de los aviones para brindar información utilizada en el control del tránsito aéreo.
- Radares tácticos móviles, como los RMF-200V, que pueden desplegarse rápidamente allí donde sea necesario reforzar la vigilancia.
Esta arquitectura permite aumentar la cobertura del territorio y adaptar la vigilancia según las necesidades operativas de cada momento. Más allá de su utilidad militar, los RMF-200V representan uno de los desarrollos tecnológicos más importantes de la industria nacional.

Hay que tener en cuenta que cerca del 80% de los componentes utilizados en estos sistemas son de producción nacional y detrás de cada radar participan alrededor de 150 empresas proveedoras argentinas, conformando una cadena industrial de alto valor agregado.
La incorporación de nuevos vehículos para transportar los RMF-200V representa así mucho más que una mejora logística. También fortalece la capacidad de despliegue de un sistema estratégico desarrollado íntegramente en el país y consolida a la Argentina como el único país de América Latina con capacidad para fabricar radares tridimensionales de manera integral.
















