“Es la arrogancia de un país que no se agacha”, la defensa del activista climático Bruno Rodríguez a la campaña anti-argentina en redes sociales

El fundador de Jóvenes por el Clima salió al cruce de las acusaciones de racismo contra la Argentina y defendió la identidad nacional con argumentos históricos, culturales y demográficos que rápidamente generaron un intenso debate internacional.

Bruno Rodríguez y Chelsea Vega
Bruno Rodríguez y Chelsea Vega Foto: -
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Los extranjeros en redes sociales provenientes principalmente de Europa y Estados Unidos viralizaron contenido en redes sociales acusando a la República Argentina de “racista”. En este sentido, las redes se llenaron de contenido de ambos “bandos” y se viralizó una publicación de un activista político-ambiental argentino llamado Bruno Rodríguez que argumentó por qué Argentina no es un país racista con argumentos históricos, culturales y demográficos.

Bruno es co-fundador de la organización Jóvenes por el Clima y autor del libro “La generación despierta” en referencia a su historia en el activismo ambiental y político que ha tenido en la República Argentina. Ahora se sumó a la disputa de poder existente en redes sociales sobre si nuestro país es o no racista con argumentos excepcionales.

Bruno Rodríguez junto a Greta Thunberg
Bruno Rodríguez junto a Greta Thunberg Foto: -

Chelsea Vega, aquella influencer a la que Bruno le respondió, había afirmado que Argentina rechazaba su identidad mixta y había comentado las consecuencias de la conquista del desierto como argumentos sobre el racismo en nuestro país.

¿Qué publicó el activista argentino en defensa de nuestro país?

Bruno Rodríguez comienza su posteo diciendo que lo que les molesta a la mayoría es que seamos un país del sur global con una “economía destruida” y una “boca grande” mirando a los imperios desde arriba sin pedir permiso.

“No fue nunca sobre la cuestión racista”, argumenta y vincula el concepto a una razón anti imperialista en la que el orgullo argentino se convierte en un problema para algunos.

El activista remarca que nunca tuvimos leyes de separación entre “razas”. “No diferenciábamos a la gente, nos mezclábamos”, afirma. Comenta además que simplemente los afro-argentinos se mezclaron con nuestra cultura y nunca hubo segregación como tal.

El posteo argumenta que un estudio a nivel nacional en el 2012 demostró que los argentinos éramos en un 65% europeos, 31% indígenas y 4% africanos.

“Todo se argentiniza”, continúa contando Bruno dando el ejemplo del candombe, el tango y el mate con sus raíces africanas y guaraníes. Remarca que nuestro lenguaje posee modismos italianos y españoles. “No borramos el origen, disolvemos los bordes que nos separan”, afirma.

“La diversidad étnica de los equipos de Francia y España no es prueba de que hayan superado el racismo. Es el legado de un imperio, colonialismo y migraciones”, agrega.

Bruno comenta además en sus infografías que la lógica de la diversidad vista de afuera como grupos separados, etiquetados como una hoja de casting o un “reboot de Disney Channel”, no es lo opuesto a la segregación, si no que “es la misma segregación con distinto branding”.

“Cuando el orgullo viene del norte es visto como confianza pero cuando viene del sur se vuelve arrogancia, inmadurez o un problema. Es la arrogancia de un país que no se agacha”, finalizó su posteo.

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